La Policía Nacional ha detenido a una mujer de 55 años, propietaria de una guardería en la localidad de Algemesí, tras destaparse un presunto historial de abusos y trato degradante hacia los menores que tenía a su cargo. La intervención policial, liderada por agentes del grupo UFAM (Unidad de Atención a la Familia y Mujer), se produjo este viernes tras recabar pruebas sobre el comportamiento de la arrestada.
Las pesquisas policiales han arrojado luz sobre la realidad que vivían los pequeños dentro del centro. Según el informe oficial, la detenida no solo ejercía violencia verbal, sino que zarandeaba y golpeaba a los menores de manera habitual.
El trato degradante iba más allá del contacto físico: la propietaria utilizaba el aislamiento como método de castigo, encerrando a niños de entre nueve meses y tres años en habitaciones contiguas. Estas estancias carecían de cualquier tipo de vigilancia, dejando a los bebés en una situación de desprotección absoluta mientras permanecían bajo su custodia.
Expulsada del ámbito laboral con menores
Tras su paso por el juzgado, la justicia ha actuado con contundencia para garantizar la seguridad de los alumnos y de cualquier otro menor de edad. A la espera de juicio, la detenida se enfrenta a severas medidas cautelares como una inhabilitación inmediata con la prohibición expresa de realizar cualquier actividad laboral, ya sea remunerada o no, que tenga relación con menores de edad; y también una orden de alejamiento por lo que la arrestada no podrá acercarse a menos de 20 metros de las víctimas ni de la propia guardería donde ocurrieron los hechos.
La Policía Nacional mantiene el foco en el bienestar de los implicados para determinar si existen más víctimas de estos presuntos malos tratos habituales.