El proyecto pionero de Canet d’en Berenguer para proteger su litoral se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la segunda jornada de la Feria Internacional de Turismo (Fitur 2026). El alcalde de la localidad, Pere Joan Antoni Chordà, presentó ante representantes de una treintena de países una innovadora propuesta de ingeniería verde diseñada para regenerar la playa del Racó de Mar y combatir los efectos del cambio climático. Esta iniciativa ha despertado un gran interés internacional al ofrecer una alternativa tecnológica a los métodos tradicionales de reposición de arena, que resultan costosos y a menudo ineficaces a largo plazo.
El sistema desarrollado por el municipio valenciano utiliza ocho boyas inteligentes equipadas con un software avanzado que monitoriza y digitaliza el fondo marino en tiempo real. Esta tecnología permite identificar con precisión las corrientes y los puntos donde se genera el oleaje más destructivo para, posteriormente, instalar arrecifes artificiales ligeros y móviles que reducen la fuerza de las olas antes de que lleguen a la costa. Según explicó el alcalde, la movilidad de estas estructuras es clave, ya que permite adelantarse a los cambios en el fondo marino y neutralizar el efecto de los temporales de manera dinámica.
El proyecto ya ha entrado en su segunda fase tras la licitación para la adquisición de las boyas, que han tenido un coste final de 248.000 euros, una cifra inferior a las estimaciones iniciales. Esta implementación técnica coincidirá con una actuación del Ministerio para la Transición Ecológica, que prevé una inversión de 43 millones de euros para aportar tres millones de metros cúbicos de arena a las playas de las comarcas del Camp de Morvedre y la Ribera. La ingeniería verde de Canet d’en Berenguer actuará como un seguro para esta gran inversión, garantizando que el sedimento aportado se mantenga en la costa y no sea arrastrado mar adentro por la acción del oleaje.
Además de su función protectora, esta iniciativa ha sido reconocida por su capacidad para fomentar la biodiversidad marina y atraer nuevas formas de turismo sostenible, como el buceo recreativo. El programa, que cuenta con el respaldo de los ministerios de Ciencia, Innovación y Universidades y para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, sitúa a Canet d’en Berenguer como un referente nacional en el uso de la tecnología aplicada a la sostenibilidad turística y ambiental.