Cullera ha entregado sus Distintius 9 d’Octubre, el máximo reconocimiento local, al Restaurante Ulises Piga, a Julio Martí, a Mari Olcina, a monseñor Joan Piris y al Club de Pescadores Deportivos de Cullera.
El acto se celebró el jueves por la noche. El Ayuntamiento distingue con estos galardones a personas y entidades que, desde la cultura, la solidaridad o la tradición, han contribuido al bien común y al avance del municipio.
El Restaurante Ulises Piga lo recibe en su 100 aniversario, tras un siglo ligado a la memoria y a la cultura gastronómica de Cullera, con generaciones de vecinos y visitantes pasando por sus mesas y la transformación de la playa de Sant Antoni como telón de fondo.
A Julio Martí se le reconoce una vida profesional dedicada a crear, impulsar y proyectar la cultura, el teatro, el cine y la comunicación, una trayectoria que le ha valido numerosos premios. Mari Olcina es distinguida por su activismo, su generosidad y su compromiso con las personas más vulnerables, con una red de solidaridad que ha ayudado a crecer a la ciudad.
El homenaje a monseñor Joan Piris Frigola recoge más de seis décadas de servicio a las personas desde la vocación pastoral, educativa y social, con especial atención a la familia, la comunicación y la acción social. Y el Club de Pescadores Deportivos de Cullera cumple 150 años manteniendo viva una tradición muy arraigada en l’Estany.
El alcalde, Jordi Mayor, señaló que todos ellos representan la fuerza de la gente. “Trayectorias diferentes, dedicaciones diferentes y ámbitos diferentes. Pero una misma manera de entender la vida: saber que aquello que hacemos tiene un impacto en los otros y que, cuando ponemos nuestro esfuerzo al servicio de la comunidad, también estamos construyendo el futuro de nuestra ciudad”, afirmó.
Mayor defendió además el lema de este año, ‘unámonos’: unirse, explicó, no significa renunciar a lo que cada uno piensa, sino entender que hay valores por encima de las diferencias, como la dignidad, la libertad, la igualdad, la solidaridad, la convivencia, el respeto y el bien común. Y cerró su intervención con un grito: ante un mundo que “demasiado a menudo busca separarnos”, Cullera responde “unim-nos”.









































