Cullera ha dado luz verde a las obras de conexión del colector de aguas residuales del Marenyet hasta la estación de bombeo situada en la calle Sollana. Esta actuación, llevada a cabo por la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (EPSAR), responde a la histórica demanda del vecindario y cuenta con una inversión de más de 2,5 millones de euros.
El alcalde de Cullera, Jordi Mayor, ha señalado que esta iniciativa «pone fin a una reivindicación histórica de los vecinos y vecinas del Marenyet» y ha añadido que «es también una manera de empezar a saldar una deuda que la Generalitat tenía con el pueblo de Cullera». Durante años, los municipios de la Ribera han abonado una tasa asociada al abastecimiento desde la potabilizadora de Alzira, una carga que ahora se ve compensada con estas inversiones hidráulicas.
Las obras, cuyas licitaciones ya están en marcha, abarcan el tramo entre la rotonda principal de la avenida del Marenyet y la estación de bombeo ubicada en la calle Sollana. El objetivo principal es llevar las aguas residuales recogidas en las zonas urbanas del margen derecho del río Júcar hasta esta estación, un paso previo para su posterior tratamiento en la Depuradora de Cullera.
Esta infraestructura será fundamental para resolver una problemática histórica que afecta a esta parte del municipio y favorecerá la continuación del proceso de urbanización del área, como ha subrayado el alcalde: «Estas obras son muy necesarias porque también permitirán finalizar en un futuro la urbanización de la zona.»
