El Tribunal de Instancia de València ha dictado la absolución para los 11 activistas de Greenpeace que bloquearon el acceso de un buque gasero al puerto de Sagunt durante una protesta celebrada en octubre de 2021. La magistrada al cargo del caso ha concluido que los ecologistas no emplearon la violencia ni la intimidación necesarias para provocar una alteración grave de la paz pública.
El fallo judicial, comunicado este martes a las partes implicadas, detalla que la movilización podría haber encajado en un posible delito de desobediencia grave. Sin embargo, la jueza señala que la ley impide condenar por una infracción distinta a la planteada en el juicio del pasado 23 de septiembre, donde los acusados únicamente se enfrentaban a cargos por desórdenes públicos.
La protesta se desencadenó la mañana del 26 de octubre de 2021, cuando el grupo ecologista desplegó cuatro lanchas neumáticas desde el buque Esperanza a un par de millas al sur de la costa. Su objetivo era interceptar la trayectoria del mercante Merchant, cargado con 125.000 metros cúbicos de gas natural, que tenía previsto acceder a la terminal del municipio del Camp de Morvedre a las doce del mediodía. La acción coordinada de los activistas forzó al barco comercial a frenar su ruta y abortar el atraque.
Intervención de la Guardia Civil
Mientras las lanchas dificultaban la navegación exterior, el barco de Greenpeace aprovechó para adentrarse en el recinto portuario y fondear, instante en el que uno de los acusados decidió encadenarse a una de las anclas. La tensión del bloqueo obligó a actuar a la Guardia Civil, que abordó el Esperanza pasadas las 17:50 horas tras recibir el visto bueno de Capitanía Marítima. Los agentes se vieron obligados a romper la puerta de acceso al puente de mando porque el capitán se negaba a dejarles entrar.
Una vez restablecido el control, los efectivos de emergencia, apoyados por los remolcadores y los prácticos del recinto, atracaron el buque ecologista en la dársena. El gasero comercial consiguió finalmente completar su entrada rozando la medianoche y terminó de descargar a última hora de la tarde del día siguiente. A pesar de los retrasos operativos, la sentencia subraya que los activistas mantuvieron el carácter pacífico de su reivindicación ambiental sin mostrar actitudes amenazantes hacia los trabajadores del puerto ni hacia los cuerpos de seguridad. La resolución judicial no es firme y puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia Provincial de València.