El Ayuntamiento de Manises ha iniciado los trabajos de mejora en el Museo de Cerámica para poner fin a los graves problemas de humedad que sufre el edificio municipal desde hace años. La envergadura de la actuación, que implica excavar el pavimento de la entrada, deja la instalación sin una fecha de reapertura definida debido a la obligatoriedad de realizar un seguimiento arqueológico durante todo el proceso.
«Había que actuar con una solución que no se limitara a reparar los desperfectos, sino que permitiera abordar también el origen del problema», ha explicado el concejal de Cultura, Xavier Morant. El edil ha incidido en la necesidad de garantizar la conservación adecuada de un recinto que alberga un patrimonio histórico fundamental para la ciudad.
Para cortar el paso al agua, el proyecto contempla la demolición del actual suelo de la entrada, muy deteriorado, y la construcción de cámaras subterráneas que faciliten la ventilación y evacuación de la humedad. Esta medida se complementará con la colocación de unos dispositivos multifrecuencia. Según detalla el consistorio, se trata de una tecnología de instalación sencilla, parecida a un aparato wifi, que emite ondas capaces de alterar la polaridad de las moléculas de agua presentes en los poros de los muros, impidiendo así que asciendan por capilaridad.
Las actuaciones preparatorias se completan con la sustitución de la puerta principal del museo, un cambio orientado a mejorar tanto la seguridad del inmueble como su sostenibilidad.
El factor arqueológico condiciona los plazos
Pese a que los trabajos ya han comenzado, el gobierno local asume la imposibilidad de marcar un día exacto en el calendario para su finalización. El edificio se levanta sobre una zona con protección patrimonial, por lo que cualquier movimiento de tierras y excavación bajo el suelo requiere la supervisión de expertos.
Si durante la construcción de las cámaras de ventilación aflora algún resto histórico, las obras tendrán que detenerse temporalmente para que los profesionales valoren el hallazgo y faciliten su estudio, lo que marcará el ritmo real de esta intervención clave para el patrimonio de Manises.