La Sección Primera de la Audiencia Provincial de València ha condenado a un hombre a penas que suman cinco años y nueve meses de prisión, además de 120 días de trabajos en beneficio de la comunidad, por maltratar, amenazar y mantener encerrada en su domicilio de Manises a su pareja, una menor de 15 años. La resolución judicial se ha dictado por conformidad de las partes tras reconocer el procesado los hechos de los que se le acusaba.
La sentencia le considera autor de un delito de malos tratos habituales en el ámbito de la violencia sobre la mujer, por el que le impone un año y nueve meses de cárcel; un delito de detención ilegal, castigado con cuatro años de prisión; un delito de malos tratos y un delito continuado de amenazas. Por estos dos últimos cargos se le imponen, respectivamente, dos bloques de 60 días de trabajos en beneficio de la comunidad.
En la fijación de las condenas se ha aplicado la circunstancia agravante de reincidencia en tres de los delitos, dado que el condenado contaba con antecedentes por violencia de género de años anteriores. Asimismo, se ha aplicado en todos los delitos la atenuante analógica de drogadicción, al ser adicto a sustancias que mermaban moderadamente sus facultades en el momento en que ocurrieron las agresiones.
Los hechos se produjeron durante el mes de octubre de 2022. La relación entre ambos comenzó a través de internet en septiembre de ese mismo año, cuando la víctima residía en un centro de menores de Xàtiva. A mediados de octubre, coincidiendo con un permiso del fin de semana que la joven iba a pasar en la vivienda paterna, el condenado la convenció para trasladarse a su domicilio en Manises. Al día siguiente de su llegada, le quitó el teléfono móvil para dejarla incomunicada, asumió el control de sus movimientos y la sometió a vejaciones e insultos, además de obligarla a realizar las tareas domésticas.
La conducta del agresor derivó paulatinamente en episodios de violencia física que incluyeron golpes en la cara, puñetazos en las costillas y empujones. Cuando la joven manifestó su intención de marcharse de la vivienda, el hombre comenzó a mantenerla encerrada bajo llave cada vez que salía del inmueble, al tiempo que la amenazaba de muerte para infundirle temor e impedir que finalizase la convivencia. La retención se prolongó hasta el 29 de octubre de 2022, fecha en la que la víctima logró escapar del piso aprovechando un descuido del agresor al no cerrar la puerta con llave.
Como consecuencia de esta situación, la víctima padece un síndrome ansioso-depresivo por el que recibe tratamiento psicológico y farmacológico, presentando secuelas como ansiedad, baja autoestima y anhedonia. Tras la denuncia presentada a finales de noviembre de 2022, el tribunal ha establecido indemnizaciones y medidas de protección.
La resolución impone la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de la menor, de su domicilio o de los lugares que frecuente, así como la imposibilidad de comunicarse con ella por cualquier medio durante períodos de entre dos y cinco años, según el delito. Igualmente, el condenado deberá indemnizar a la víctima con 5.000 euros más los intereses legales y asume el pago de cuatro quintas partes de las costas procesales.
