Un fuerte episodio meteorológico de viento, pedrisco y reventones tras una intensa ponentada ha golpeado con dureza el sector agrícola de la Ribera Alta y la Ribera Baixa. Según una primera evaluación sobre el terreno realizada por La Unió Llauradora, las pérdidas directas ascienden provisionalmente a 14,3 millones de euros y afectan a una superficie total de 6.584 hectáreas.
El cultivo de caqui ha sido el más castigado por el temporal al concentrar alrededor del 80 % de los daños económicos iniciales. Las 2.872 hectáreas siniestradas representan un impacto de 11,49 millones de euros en pérdidas debido a la caída de fruta, el golpeo de las piedras sobre la cosecha, la rotura de ramas y la defoliación de los árboles. Estos desperfectos comprometen tanto la producción de la presente campaña como el rendimiento futuro de las plantaciones. En el caso de los cítricos, las rachas de viento y la piedra han afectado a 3.712 hectáreas con unos daños cuantificados en 2,85 millones de euros, al provocar heridas que mermarán el valor comercial del fruto o impedirán su salida al mercado.
Además de la fruta, la intensidad de las rachas ha provocado destrozos en hortalizas, estructuras de invernaderos, caminos rurales, sistemas de riego, vallados y cubiertas en diversos términos municipales de ambas comarcas. La organización agraria advierte de que las cifras de pérdidas económicas y terreno afectado podrían incrementarse a medida que avancen las inspecciones en las parcelas.
Solicitud de reformas en los seguros y ayudas públicas
El temporal ha sacado a la luz un grave inconveniente para los productores, quienes han comprobado que los daños por viento no están cubiertos en sus pólizas actuales a pesar de tener el seguro agrario en vigor. Ante esta situación, La Unió ha reclamado a ENESA y Agroseguro que adelanten al 1 de agosto la entrada en vigor de las garantías por resto de adversidades climáticas, apartado donde se contempla el riesgo de viento.
Paralelamente, la entidad exige a la Conselleria de Agricultura que ponga en marcha una línea compensatoria dirigida a los agricultores asegurados que hayan sufrido mermas por el viento. Asimismo, insta a Agroseguro a acelerar la apertura de partes y las peritaciones para que las indemnizaciones lleguen cuanto antes a los afectados, al tiempo que pide a la administración que estudie apoyos extraordinarios para las explotaciones con una capacidad productiva gravemente comprometida.