Tuéjar inicia este viernes 7 de agosto sus históricas Fiestas Gordas 2026, una de las citas culturales y tradicionales más destacadas de la comarca. El municipio, que cuenta con un censo de unos 1.300 habitantes, prevé triplicar su población durante las semanas centrales del mes con la llegada de miles de visitantes atraídos por unas celebraciones declaradas Fiesta de Interés Turístico Autonómico de la Comunitat Valenciana.
Las fiestas de este año suponen además el reajuste definitivo del calendario festivo local. Aunque estas celebraciones se realizan históricamente en los años terminados en cero y en cinco, la crisis sanitaria obligó a aplazar la convocatoria a 2022. Con la edición de 2026, la localidad retoma el ritmo tradicional de sus convocatorias de cara a la próxima década, fijando la siguiente cita para 2030.
El programa festivo arrancará con la subida de la Purísima Concepción desde su ermita hasta la iglesia de la plaza parroquial. Para recibir a la patrona, los vecinos han engalanado las calles, paseos y rincones del municipio, confeccionando un tapiz decorativo que acompañará el recorrido de las procesiones hasta el domingo 23 de agosto.
Tradiciones centenarias a caballo y con bandera
Entre los actos más singulares del programa destaca ‘El Entramoro’, que se representará los sábados 15 y 22 de agosto. En esta obra teatral histórica participan seis caballeros cristianos y seis moros, encabezados por sus respectivos generales y embajadores, con la figura de Alí en el bando moro y el papel de las Reinas que interpretan las hijas de los generales desde 1913. La peculiaridad de la función radica en que los actores declaman montados a caballo, una costumbre nacida en su origen para permitir que el público viera y escuchara la actuación desde ventanas y balcones.
Junto a esta representación, los días 15, 16 y 17 de agosto la Plaza Mayor acogerá ‘La Rodá de la Bandera’, un ritual de origen militar ejecutado por los clavarios. Frente a la escalinata de la iglesia, tras rendir honores a las autoridades con el Capitán, el Abanderado y el Punchón, la exhibición se realiza al ritmo de la marcha Bailén. El abanderado hace girar una tela de raso azul de cuatro metros cuadrados coronada por una bola metálica de un kilo, con giros horizontales desde el cuello hasta los pies sin mover la posición inicial, arrodillándose en el suelo antes de alzar la pieza con una sola mano y lanzarla al aire.