Chulilla finalizará esta semana los trabajos de remodelación e integración urbana en su travesía principal, la carretera provincial CV-394. La intervención, ejecutada por la Diputació de València a lo largo de cerca de medio kilómetro, transformará la principal vía de acceso al casco urbano para ofrecer un tránsito más accesible y seguro a la ciudadanía.
El proyecto aborda uno de los principales problemas del trazado previo, donde las aceras contaban apenas con anchos de entre 20 y 60 centímetros en el lado sur y de entre 30 y 80 centímetros en la zona norte. Para ganar espacio peatonal en los tramos de mayor estrechez, se ha reordenado la circulación del tráfico mediante el uso de semáforos con paso alternado. Este sistema pasa de regular 80 metros a abarcar 135 metros en el sector norte, además de aplicarse a la franja más estrecha del acceso sur.
Tránsito semaforizado y continuidad urbana
De forma complementaria, las actuaciones conectan de manera uniforme la entrada sur del municipio, la plaza de la Baronía y la salida norte. Para lograr esta continuidad, se han acondicionado aceras y calzadas situadas a la misma altura pero diferenciadas mediante distintos materiales de pavimento, eliminando las barreras arquitectónicas. No obstante, en el tramo norte se mantienen las aceras a diferente nivel con respecto a la calzada debido a las características propias del terreno.
«Debemos mantener la función de la carretera, pero también que las personas puedan caminar con mayor comodidad y seguridad», ha señalado la diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, al valorar unas soluciones adaptadas a las limitaciones de espacio de cada tramo. En la misma línea, el alcalde de Chulilla, Vicente Polo, ha remarcado que la travesía «no es solo una carretera, sino una de las calles principales que usan a diario los vecinos», subrayando el avance en la seguridad para los transeúntes.
El proyecto culmina estos días con la renovación completa del pavimento, la adecuación de la red de drenaje de aguas y la adaptación de las entradas a comercios y viviendas particulares para ajustarlas a la nueva altura de la plataforma.
