La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha lanzado una alerta ante una grave parálisis comercial en el sector vitivinícola valenciano, que llega a solo un mes del inicio de la vendimia. La acumulación de existencias de la campaña pasada en las bodegas y el frenazo en las exportaciones está afectando la rentabilidad de los viticultores de la región.
Entre las causas de esta crisis, AVA-ASAJA señala los conflictos armados en Ucrania y Oriente Medio, los aranceles impuestos por Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, y la entrada masiva de importaciones procedentes de países terceros bajo condiciones de competencia desleal, favorecidas por acuerdos comerciales de la Unión Europea.
El impacto es profundo: algunas bodegas valencianas afrontan importaciones notoriamente más baratas, que no cumplen los mismos estándares de seguridad alimentaria y sostenibilidad que los vinos europeos. Incluso se mencionan ofertas de vino francés a precios por debajo de los costes de producción en España. Esta caída en los precios afecta especialmente a la uva destinada a vinos tintos, aunque también la rentabilidad de la blanca y de la uva para cava en la zona de Requena se ha reducido drásticamente.
Para revertir esta situación, AVA-ASAJA reclama a las administraciones la activación del ‘Paquete del Vino’ aprobado en Europa, ayudas públicas para el arranque de viñedos que permitan reducir la producción excedentaria y equilibrar oferta y demanda, y un refuerzo del presupuesto del sector dentro de la PAC para garantizar apoyos equitativos a nivel europeo.
Entre otras medidas, pide regular la producción mediante vendimia en verde o restricciones temporales, aplicar con rigor la ley contra la venta a pérdidas, habilitar una destilación de crisis para retirar excedentes, y fomentar la promoción y el enoturismo para abrir nuevos mercados y aumentar el consumo nacional.
