El conflicto en la educación pública valenciana entra en una fase de enconamiento extremo. Tras el tenso encierro vivido este fin de semana, la brecha entre la Administración y los representantes de los trabajadores se ha ensanchado todavía más este lunes, 1 de junio de 2026. Los sindicatos mayoritarios (STEPV, CCOO y UGT) han cumplido su advertencia y han plantado las reuniones parciales convocadas por la Conselleria de Educación, al mismo tiempo que la Universitat de València (UV) ha roto su neutralidad con un duro comunicado de condena por las cargas policiales que dejaron a una docente lesionada.
Los sindicatos plantan el formato telemático y exigen el documento prometido
La jornada de este lunes estaba marcada en el calendario para iniciar los encuentros sectoriales temáticos por videollamada. Sin embargo, los ordenadores se quedaron vacíos. STEPV, CCOO y UGT no se han conectado a la reunión de esta mañana como protesta por el incumplimiento de la Conselleria, que se había comprometido ayer domingo a facilitar a primera hora un borrador con las aportaciones y mejoras aceptadas.
Hasta el momento, los sindicatos denuncian que no han recibido ningún texto y exigen a la Conselleria que envíe de inmediato el documento marco para poder analizarlo y trasladárselo al profesorado. Las organizaciones sindicales han vuelto a lamentar la actitud «cerrada» de la Conselleria respecto a dos líneas rojas insalvables: reabrir la negociación de las retribuciones económicas y mejorar la delicada situación del valenciano en la enseñanza.
Ante este bloqueo, los sindicatos han confirmado que activarán acciones y protestas puntuales a lo largo de esta semana, una hoja de ruta que fue respaldada de forma mayoritaria por los docentes en la consulta interna celebrada este fin de semana.
La Universitat de València eleva el tono y exige responsabilidades por la docente herida
La parálisis en los despachos coincide con una fuerte contestación social que ya ha hecho reaccionar a las instituciones académicas. En un contundente comunicado emitido hoy, la Universitat de València ha reiterado su «preocupación» por la prolongación de un conflicto que afecta al núcleo de la educación pública y ha respaldado abiertamente las reivindicaciones del profesorado, calificándolas de «fundamentales para la calidad educativa».
Sin embargo, el punto más crítico del manifiesto de la UV hace referencia a los altercados y cargas policiales de las últimas movilizaciones, que se saldaron con una profesora herida. La institución ha calificado estos hechos de «inaceptables» y ha exigido la máxima transparencia:
«El derecho de manifestación constituye un derecho fundamental que debe poder ejercerse con todas las garantías y con plena seguridad (…). Confiamos en que, una vez determinadas las circunstancias que los rodean, se asuman las responsabilidades correspondientes».
La UV, como entidad histórica vinculada a la formación del profesorado, ha concluido haciendo un llamamiento desesperado a la «capacidad de diálogo» y a una «voluntad real de acuerdo» para frenar una crisis que amenaza con colapsar el final del curso escolar.
