El futuro de la movilidad eléctrica en España se consolida en el Camp de Túria. El Ayuntamiento de Llíria ha ratificado un paso decisivo para la expansión industrial de la zona: la aprobación del informe ambiental y territorial para ampliar las instalaciones de Power Electronics en el Parque Empresarial de Carrasses. Esta operación no solo supone un crecimiento físico de la factoría, sino que se traduce en un motor de empleo sin precedentes con la creación de 600 nuevos puestos de trabajo.
Una megaplanta para liderar el mercado europeo
La modificación puntual del Plan Parcial del sector Carrasses permitirá la agrupación de diversas manzanas edificables para dar vida a una nueva planta de dimensiones colosales. Con esta ampliación, la factoría de Power Electronics cubrirá una superficie total de 174.015 metros cuadrados.
El objetivo central de esta nueva infraestructura es potenciar la división de movilidad eléctrica. La planta estará especializada en la fabricación y ensamblaje de cargadores para coches eléctricos, un sector en plena efervescencia donde la compañía ya es un referente global con 60 GW en funcionamiento a nivel mundial.
Llíria: epicentro de la inversión industrial
El concejal de Política Territorial, Paco García, ha destacado que esta ampliación es consecuencia directa del crecimiento exponencial que Power Electronics ha experimentado en los últimos años. La nueva nave estará dotada con tecnologías de última generación, convirtiéndose en un centro logístico y de producción óptimo para la distribución nacional e internacional.
Por su parte, el alcalde de Llíria, Paco Gorrea, ha puesto en valor el atractivo del Polígono de Carrasses: «Su cercanía a Valencia, el acceso directo a la CV-35, la A-7 y la proximidad al puerto y aeropuerto, lo convierten en un polo inversor estratégico. Además, su ubicación protegida de zonas inundables garantiza una seguridad operativa que ya ha atraído a gigantes como Conforama, Pinturas Montó o Delibreads».
Impacto en el empleo y la tecnología
La creación de 600 puestos de trabajo se suma a la plantilla de centenares de profesionales que ya operan diariamente en el parque logístico. Estos nuevos roles estarán enfocados en áreas de alta cualificación, fabricación avanzada y desarrollo tecnológico, consolidando a la Comunidad Valenciana como un referente en la transición energética.
Con esta «luz verde» urbanística, Llíria no solo amplía su suelo industrial, sino que se posiciona como una pieza clave en la cadena de valor del vehículo eléctrico, atrayendo innovación y estabilidad económica a toda la comarca.
