La protección del caballito de mar gana terreno en la Comunitat Valenciana con el apoyo directo del sector pesquero. La colaboración entre la administración autonómica y la Fundación Oceanogràfic ha permitido avanzar en el conocimiento y la conservación de estas especies, con cerca de 300 ejemplares registrados en poco más de tres años.
El proyecto, en marcha desde finales de 2022, se apoya en la implicación de las cofradías y de los profesionales del mar, que se han convertido en una pieza clave. Su actividad diaria facilita la localización de caballitos de mar capturados de forma accidental, lo que permite recopilar datos sobre su presencia, distribución y estado en el litoral valenciano.
Este trabajo conjunto no solo contribuye a la recuperación de los ejemplares, que son devueltos al mar tras recibir atención especializada, sino que también amplía el conocimiento científico sobre estas especies. Aspectos como la talla, el sexo, su interacción con otras especies o su estado de salud forman parte del análisis que se realiza a partir de cada hallazgo.
Las especies Hippocampus hippocampus y Hippocampus guttulatus, presentes en estas aguas, se encuentran en una situación próxima a la vulnerabilidad. La falta de datos actualizados hace especialmente relevante la información que se obtiene gracias a esta red de colaboración.
El procedimiento se activa cuando un pescador detecta un caballito de mar en sus redes. A partir de ese momento, un equipo especializado se desplaza al puerto para recoger al animal y trasladarlo al centro de recuperación, donde recibe cuidados veterinarios y seguimiento biológico. Tras completar este proceso, se reintroduce en el mar en zonas próximas a su origen y con condiciones adecuadas para su supervivencia. Además, los ejemplares son marcados para facilitar su seguimiento posterior.
La participación del sector pesquero no deja de crecer. En los primeros meses de 2026 se ha registrado un aumento notable de ejemplares, superando los datos de años anteriores. Actualmente, cerca de la mitad de las cofradías de la Comunitat Valenciana forman parte de esta iniciativa, con puertos como Vinaròs, Benicarló, Peñíscola, Castelló, València, Gandia, Cullera, Dénia o Xàbia entre los más implicados.
Más allá de los datos, la colaboración de los pescadores también contribuye a concienciar sobre la importancia de preservar estas especies y su hábitat. Su experiencia y contacto directo con el mar refuerzan una red de trabajo que une investigación, sostenibilidad y protección de la biodiversidad marina.
