En el corazón del interior de Valencia, una comarca ha decidido cambiar el guion que parecía escrito para el mundo rural. La Serranía se ha rebelado contra el estigma de la «España vaciada» arrojando cifras que invitan a la esperanza: en solo cinco años, el territorio ha logrado revertir la tendencia al abandono y ha pasado de los 16.131 habitantes de 2020 a los 18.088 censados en 2025. Este crecimiento del 12 % en el conjunto de sus 19 municipios demuestra que, con inversión y estrategia, el declive demográfico no es irreversible.
El epicentro de esta resistencia se ha situado este viernes en Calles, donde el director general de Administración Local, José Antonio Redorat, ha presentado los últimos datos de una comarca que ya es ejemplo de resiliencia. El caso de Calles es paradigmático dentro de esta tendencia positiva: el municipio ha sumado 100 nuevos vecinos en este periodo, alcanzando los 465 habitantes, lo que supone un incremento de su población de un 25 %. Según la Generalitat, este éxito no es casual, sino el resultado del liderazgo de los ayuntamientos, la aparición de nuevas iniciativas empresariales y una decidida apuesta política por la equidad territorial.
La clave financiera de esta «rebelión» reside en el Fondo de Cooperación Municipal de Lucha contra el Despoblamiento. Durante el año 2025, la Generalitat ha inyectado 416.526 euros repartidos entre localidades como Alpuente, Aras de los Olmos o Villar del Arzobispo. El actual Consell ha blindado estas ayudas estableciendo un mínimo de 15.000 euros por municipio, una cantidad que triplica los 5.000 euros que se asignaban anteriormente. Este sistema de discriminación positiva busca equilibrar la balanza para que los pueblos más pequeños tengan recursos suficientes para ofrecer servicios de calidad y atraer a nuevos pobladores.
Para consolidar este crecimiento, la estrategia va más allá de lo económico y se adentra en lo emocional y cultural. En su visita, Redorat ha presentado el Programa de Identidad Intergeneracional, una iniciativa que busca fortalecer el vínculo de las familias con su territorio. A través de proyectos como Habilinatura, se fomenta el orgullo de pertenencia y el valor de las raíces mediante actividades educativas y la narración oral. Con estas herramientas, Los Serranos no solo busca ganar habitantes en el censo, sino construir una comunidad sólida y orgullosa que lidere la reconquista de las tierras del interior frente al olvido de la España vaciada.
