El mercado de trabajo en la comarca de La Hoya de Buñol-Chiva ha experimentado una evolución favorable durante los últimos doce meses, consolidando una tendencia de descenso del paro que se apoya, fundamentalmente, en la privilegiada ubicación estratégica de la comarca respecto a la autovía A-3. En la comparativa interanual, marzo de 2026 cierra con un 4,1% menos de parados que marzo de 2025, una cifra que refleja la fortaleza de sus polígonos industriales y la progresiva terciarización de municipios que tradicionalmente dependían de la industria pesada.
Chiva se ha convertido en el gran protagonista de este periodo. Gracias a la expansión de sus áreas logísticas y su cercanía a los nodos de distribución, el municipio ha logrado reducir su número de parados en un 5,4% respecto a marzo del año anterior. Es especialmente reseñable el comportamiento del sector servicios en la localidad, que ha absorbido a gran parte de los nuevos demandantes. Sin embargo, en Chiva se observa una brecha de género que todavía no termina de cerrarse: mientras el paro masculino ha caído un 6,2%, el femenino lo ha hecho en un 4,1%, evidenciando que los puestos generados en logística siguen teniendo un marcado sesgo de contratación.
En Buñol, el análisis de marzo de 2026 muestra una realidad de estabilidad y resistencia. Ha reducido su desempleo en un 3,2% comparado con marzo de 2025. Al ser un municipio con una base industrial muy madura, los movimientos en las listas del paro son menos bruscos que en las zonas logísticas. No obstante, Buñol destaca por ser el municipio de la comarca que mejor ha gestionado el empleo en la franja de los mayores de 45 años, un colectivo que ha visto reducido su desempleo en un 2,8%, una cifra superior a la media comarcal para este grupo de edad.
Cheste es, sin duda, el otro gran motor de la comarca en este último año. Con una caída del paro del 5,1% respecto a marzo de 2025, el municipio se beneficia de la consolidación de su parque logístico. En Cheste, el dato más significativo lo protagonizan los menores de 25 años: el paro juvenil ha descendido un 9,2% en doce meses, lo que indica que las empresas están encontrando en la juventud local el relevo generacional necesario.
Por su parte, municipios como Yátova, Alborache y Macastre presentan una evolución más ligada al sector servicios y al empleo público o agrario. En estos núcleos, el paro ha bajado una media del 2,5%. En Yátova, destaca el mantenimiento del empleo vinculado a los servicios asistenciales y de proximidad, mientras que en Alborache y Macastre se nota un ligero repunte de la contratación en el sector de la hostelería rural de cara a la campaña de primavera, mejorando las cifras registradas en marzo del año pasado.
Si analizamos los datos por sectores de actividad en toda la comarca, el sector Servicios lidera la creación de empleo con un descenso del paro del 4,5% interanual. Le sigue muy de cerca la Industria, que baja un 3,9%, demostrando que La Hoya sigue siendo un territorio fabril de primer orden. La Construcción presenta un comportamiento plano, con una reducción de apenas el 0,5%, afectada por la ralentización de la obra nueva. En cuanto a la Agricultura, el paro ha subido un 1,5% respecto a marzo de 2025, un dato que preocupa en las zonas de secano de la comarca donde la rentabilidad de las explotaciones sigue sufriendo las inclemencias climáticas y los costes de producción.
Un aspecto transversal muy positivo en este marzo de 2026 es el colectivo de personas sin empleo anterior, que en La Hoya ha descendido un 2,2%. Esto sugiere que la comarca está siendo capaz de absorber a las personas que se incorporan por primera vez al mercado laboral de forma más eficiente que sus vecinas.
El reto para los próximos trimestres será trasladar este éxito logístico a una mayor igualdad de oportunidades para las mujeres y asegurar que el interior de la comarca no pierda el ritmo frente al empuje de los municipios situados a pie de autovía. Con un 4,1% menos de desempleo, La Hoya confirma que su posición estratégica es su mejor activo.
