Agentes de la Policía Nacional han detenido en Torrent a una mujer de 51 años como presunta autora de una estafa de más de 1,3 millones de euros. La investigada convencía a personas de su propio círculo de amistades para que le transfirieran grandes cantidades de dinero bajo la promesa de participar en falsas inversiones en bolsa de alta rentabilidad.
La investigación, llevada a cabo por el grupo de Ciberdelincuencia de la comisaría de Torrent, comenzó a mediados del pasado mes de julio. Las pesquisas arrancaron cuando un hombre denunció haber entregado 875.000 euros desde el año 2024 a una amiga, realizando diversas transferencias a una cuenta bancaria ubicada en Bélgica. Cuando la víctima solicitaba la devolución del capital invertido junto con los supuestos beneficios, la sospechosa respondía sistemáticamente con excusas y evasivas.
El avance del caso permitió a los agentes localizar a otros ocho perjudicados, elevando a nueve el total de víctimas engañadas entre los años 2022 y 2024. Los investigadores confirmaron que el dinero nunca llegó a destinarse a ningún producto financiero. La detenida utilizaba presuntamente el método del esquema Ponzi: destinaba una parte de los ingresos recientes a pagar a los primeros estafados que reclamaban sus beneficios, manteniendo así la falsa apariencia de que el negocio funcionaba.
Una vida de lujo y suplantación de identidad
El resto del capital defraudado servía a la sospechosa para sufragar un nivel de vida muy elevado. Según ha constatado la Policía Nacional, la mujer no dudaba en exhibirse a través de las redes sociales acompañada de empresarios de reconocido prestigio y figuras socialmente relevantes. Para dar mayor credibilidad a su trama, llegó a registrar un correo electrónico usurpando los datos personales de un conocido director general de una compañía multinacional española. Desde esa cuenta mantenía contacto con las víctimas, a las que proponía colaborar en supuestas operaciones de alto nivel en Estados Unidos.
La complejidad del engaño fue un paso más allá para burlar los controles financieros. La arrestada falsificó sellos de entrada de la Agencia Tributaria Valenciana y simuló la firma de uno de los afectados. Con esta documentación falsa, intentaba justificar ante su banco en Bélgica el origen de las grandes sumas de dinero que recibía y evitar así el bloqueo preventivo de sus cuentas. Tras prestar declaración por los presuntos delitos de estafa, falsificación de documentos y usurpación de estado civil, la mujer ha quedado en libertad con la obligación de comparecer ante la autoridad judicial cuando sea requerida.