Torrent volvió a vivir una de sus tradiciones más antiguas con la celebración de l’Entrà de la Flor, un evento que reunió a vecinos y visitantes en el centro histórico de la ciudad organizados por el Ayuntamiento de Torrent. Esta festividad, que forma parte del patrimonio cultural torrentino, estuvo marcada por actos y rituales que se remontan a hace más de cuatro siglos.
La jornada comenzó de madrugada con los clavarios de la Cofradía de la Virgen del Rosario, fundada en 1606, que se desplazaron al campo para cortar la primera rama de almendro en flor del término municipal. Esta rama fue llevada a la Parroquia de San Luis Bertrán, donde durante todo el día se sucedieron almuerzos, comidas populares, cánticos y disparos de cohetes en la tradicional Caseta del Rosari. Por la noche, tras una oración en la misma parroquia, se inició la passejà: un recorrido por las calles acompañado por la banda de música y luz de cohetes con pinzas, que concluyó en la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora. Allí, el párroco Jesús Corbí bendijo la rama de almendro, que fue ofrecida a la Virgen del Rosario.
El acto finalizó con la esperada Cordà que, por segundo año consecutivo, se celebró en la calle Maestro Giner. Esta cita pirotécnica congregó a numerosos espectadores y reafirmó la arraigada tradición coetera de Torrent. Destaca la novedad de este año: el Ayuntamiento adquirió un vallado propio para la Cordà que estrenaron los clavarios de 2026, sustituido al alquiler habitual de equipos de otros municipios con el objetivo de mejorar la seguridad y la organización del evento. La alcaldesa Amparo Folgado señaló que esta inversión “es una apuesta clara por la seguridad y por el futuro de nuestras tradiciones pirotécnicas, garantizando que se puedan celebrar con las máximas garantías”. Por su parte, la concejal de Fiestas, María Fernández, añadió que disponer de vallado en propiedad permite “seguir impulsando una de las manifestaciones más representativas de Torrent”.
Los festejos continuarán con la Candelaria, la III Feria del Chocolate y la festividad de Sant Blai el 3 de febrero, que incluye feria y porrat, consolidando esta época como una de las temporadas más concurridas del invierno en Torrent. La alcaldesa destacó la importancia de mantener vivas las tradiciones centenarias y la fuerte implicación de la ciudadanía: “L’Entrà de la Flor es una de las señas de identidad más queridas de Torrent, un acto que une historia, fe y convivencia y que demuestra el fuerte arraigo de nuestras fiestas populares”. María Fernández señaló también el esfuerzo de la Cofradía del Rosario y de los clavarios en preservar este legado.
La celebración de l’Entrà de la Flor y la recién incorporada infraestructura para la Cordà reflejan la voluntad municipal de conservar el patrimonio cultural local y fortalecer la cohesión social en Torrent.