Un estudio de la institución estadounidense City of Hope, publicado en la revista Nature, apunta a que reducir el consumo de azúcar durante un tratamiento con antibióticos podría proteger la microbiota intestinal, según recoge la Agencia SINC.
La investigación siguió durante cinco años a pacientes con cáncer de sangre sometidos a trasplantes de células madre. El equipo analizó 9.419 comidas de 173 pacientes hospitalizados y más de mil muestras de heces para medir la diversidad del microbioma.
Quienes comían más dulces perdieron más diversidad bacteriana. Cada aumento de 100 gramos de alimentos azucarados se asoció con una caída del 24 % en esa diversidad cuando coincidía con antibióticos de amplio espectro.
Esa combinación favoreció además la proliferación del enterococo, una bacteria que eleva el riesgo de infecciones del torrente sanguíneo y de complicaciones potencialmente mortales.
Para recoger los datos, los pacientes completaban un cuestionario dietético en tiempo real con cada comida, lo que permitió registrar más de 40.000 alimentos. El trabajo se completó con experimentos en ratones: los alimentados con una dieta rica en sacarosa y tratados con antibióticos desarrollaron una proliferación excesiva de bacterias agresivas, mientras que los que no recibieron antibióticos mantuvieron una diversidad bacteriana normal.
Los investigadores consideran prematuro recomendar a todo el mundo que evite el azúcar mientras toma antibióticos, aunque señalan que limitar su consumo es una medida fácil de probar y que no perjudica.
Fuente: «Evitar los dulces mientras se toma antibióticos podría ayudar a proteger la microbiota» (SINC), adaptado. Licencia CC BY 4.0. Original · CC BY 4.0