La Guardia Civil ha detenido en Gandia a un hombre de 29 años como presunto autor de un delito continuado de estafa tras apoderarse de 25.000 euros de la cuenta bancaria de una clienta. El arrestado, empleado de la sucursal donde la víctima realizaba sus gestiones, aprovechó presuntamente su posición y el acceso a los datos del banco para solicitar una tarjeta a nombre de la mujer sin su consentimiento y realizar continuas extracciones de dinero en un cajero de la localidad.
La investigación comenzó el pasado 2 de marzo tras la denuncia interpuesta por la propia afectada. Según detalló la mujer a los agentes, entre el 16 de enero y el 6 de junio se sucedieron diversos movimientos no autorizados en su cuenta a través de una tarjeta bancaria. Al acudir de forma presencial a la oficina para dar de baja la tarjeta y resolver las incidencias, fue atendida en todo momento por el mismo trabajador.
Durante una de estas visitas, el empleado solicitó a la víctima que cambiase el PIN de acceso a la aplicación móvil en su presencia para verificar la operativa desde el terminal de la sucursal. Sin embargo, al regresar a su domicilio, la mujer comprobó que la clave no funcionaba. Las gestiones de los investigadores con la entidad bancaria y el posterior análisis de las imágenes de las cámaras del cajero automático donde se efectuaron los reintegros permitieron identificar al trabajador como la persona que retiraba el dinero.
El detenido elegía como objetivo a una persona de perfil vulnerable, al tratarse de una mujer de avanzada edad, extranjera, sin familiares en España y que reside sola tras el fallecimiento de su cónyuge. Las actuaciones han sido desarrolladas por agentes del área de investigación del Puesto Principal de la Guardia Civil de Oliva y las diligencias han quedado a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Gandia.
