La movilidad durante las Fallas 2026 ha desencadenado un conflicto institucional sin precedentes. Diversos ayuntamientos han mostrado su indignación y se han puesto «en pie de guerra» ante la decisión de limitar la llegada de los trenes de Cercanías al centro de València durante las Mascletaes, una medida que obliga a los convoyes a finalizar su trayecto en estaciones periféricas como Albal entre las 13:00 y las 15:00 horas.
Esta reorganización, motivada por informes de seguridad del Ayuntamiento de València, ha generado un rechazo unánime en las comarcas de la Safor y l’Horta Sud, que exigen la recuperación inmediata del servicio directo. Desde los municipios afectados se califica la medida de «intolerable e inacceptable», denunciando que se ha tomado de forma unilateral y sin una planificación adecuada para un evento tan previsible como son las Fallas.
Los consistorios argumentan que este corte ferroviario perjudica gravemente a miles de ciudadanos que se desplazan a la capital no solo por ocio, sino por obligaciones laborales, académicas o citas médicas que no pueden verse interrumpidas por la festividad. Además, señalan que restringir el acceso ferroviario contradice los principios de movilidad sostenible, ya que podría empujar a los usuarios a utilizar el vehículo privado, aumentando el colapso y la contaminación.
La tensión ha aumentado debido al cruce de reproches entre las distintas administraciones implicadas. Mientras el Ayuntamiento de València justifica la restricción por la saturación de la Estación del Norte, Renfe ha desvelado que solicitó al consistorio un refuerzo de autobuses de la EMT para compensar los trenes cortados, una petición que evidencia la falta de alternativas sólidas para los viajeros. Ante la presión social y política, fuentes institucionales indican que el Gobierno y el Ayuntamiento de València podrían estar reconsiderando la postura, abriendo la puerta a que los trenes de Cercanías vuelvan a entrar en la ciudad si se garantizan los mecanismos de orden público necesarios.
Por todo ello, los municipios exigen que se rectifique esta decisión y se sustituya la limitación del servicio por un refuerzo real de la seguridad y las frecuencias. Los ayuntamientos insisten en que València debe ejercer su capitalidad teniendo en cuenta a las comarcas, garantizando que el transporte público sea la herramienta clave para disfrutar de las Mascletaes sin que ello suponga un caos logístico para los vecinos de toda la provincia.
