La Universitat Politècnica de València y la Universidad de Sevilla han iniciado un proyecto para estudiar y proteger al rorcual común, el segundo animal más grande del mundo, que está en peligro en el mar Mediterráneo. Las primeras expediciones se han realizado desde finales de mayo en las aguas frente a Dénia y el Estrecho de Gibraltar.
El rorcual común está catalogado como «En peligro» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en esta región y representa el único cetáceo misticeto que aparece de forma regular en estas aguas. A pesar de su importancia, se conocen pocos detalles sobre su presencia durante otoño e invierno, épocas cruciales para su reproducción.
El proyecto MYSTICMED, liderado por el Instituto de Investigación para la Gestión Integrada de Zonas Costeras (IGIC) del campus de Gandia y el Instituto de Ciencia y Tecnología Animal (ICTA), combina técnicas de seguimiento satelital, fotoidentificación con drones y modelización ecológica para determinar sus patrones de distribución y su relación con el entorno. También analizarán la interacción del rorcual con áreas marinas protegidas y las amenazas derivadas del tráfico marítimo y el cambio climático.
Entre sus innovaciones, destaca un sistema piloto de detección acústica automatizada que permite alertar en tiempo real sobre la presencia de estos cetáceos para prevenir colisiones con embarcaciones, una amenaza relevante para la especie. Los investigadores confían en que esta información facilitará la planificación y conservación marina, además de contribuir a los compromisos internacionales de protección de la biodiversidad.
El proyecto, apoyado por la Fundación Biodiversidad y cofinanciado por los fondos FEDER, continuará sus muestreos hasta mediados de julio, reforzando el conocimiento sobre el rorcual común y sus hábitats clave en el Mediterráneo.
