La Generalitat Valenciana ha activado un dispositivo extraordinario de prevención y extinción de incendios forestales que cuenta con un equipo humano de 1.693 efectivos en coordinación con las distintas administraciones. El plan de actuación se ha diseñado para anticiparse al riesgo en las zonas de mayor masa boscosa del territorio y potenciar la respuesta ante cualquier emergencia. Este despliegue coincide con una realidad estadística compleja en la autonomía, donde los datos oficiales de la Generalitat Valenciana reflejan que el factor humano está detrás del 67,9 % de los fuegos forestales.
El operativo distribuye a sus profesionales con 724 personas en la provincia de Valencia, 470 en Castellón y 434 en Alicante, además de un contingente de 65 trabajadores con cobertura para todo el ámbito de la Comunitat Valenciana. La plantilla está integrada por bomberos forestales, consorcios provinciales, dotaciones municipales, agentes medioambientales, unidades de vigilancia preventiva y técnicos de la administración y de la empresa pública Vaersa. A nivel material, el blindaje de los montes se apoya en 56 unidades de bomberos forestales terrestres, 45 autobombas y seis unidades helitransportadas autónomas.
El sistema de detección temprana se sustenta en una red de 42 observatorios forestales, de los cuales diez mantienen una vigilancia activa durante las 24 horas. Con el objetivo de mejorar estas bases, la administración autonómica invierte 2,2 millones de euros procedentes de los fondos Next Generation-EU en la reforma de diez observatorios estratégicos, que contarán con infraestructuras modernizadas, estaciones meteorológicas propias, comunicaciones avanzadas y sistemas de autosuficiencia energética.
El impacto de la actividad humana
Las labores preventivas adquieren especial relevancia al analizar las causas de los siniestros en la autonomía, donde los factores naturales como los rayos solo representan el 26,7 % de los casos. Según los registros de la Generalitat Valenciana, los incendios intencionados suponen la mayor problemática con un 37,9 % del total. Dentro de esta categoría, las motivaciones desconocidas alcanzan el 12,48 %, los incendios para controlar la vegetación en prácticas agrarias suponen un 5,88 % y los fuegos originados por venganzas o conflictos se sitúan en el 5,30 %. Asimismo, la piromanía patológica es la causa del 4,31 % de los sucesos y el vandalismo o las gamberradas se traducen en un 2,38 %.
Por otra parte, los descuidos, accidentes y negligencias acumulan el 30 % de la tarta estadística de la Generalitat Valenciana. El uso del fuego en labores del sector agrícola destaca con un 8,30 %, mientras que la caída de líneas eléctricas, el uso de herramientas o los accidentes de vehículos suman un 6,93 %. El abandono de hogueras y brasas provoca el 3,63 % de los fuegos, los accidentes con maquinaria un 3,12 % y las negligencias asociadas a menores jugando con fuego representan el 3,03 %.
Como parte de las medidas directas sobre el terreno, los medios aéreos realizarán vuelos preventivos cargados con agua y retardante por rutas fijadas en las comarcas con mayor masa forestal. En paralelo, la Policía de la Generalitat mantendrá patrullas de control en las áreas recreativas para supervisar las restricciones del uso del fuego y evitar incidentes en el interior de los parques naturales. El centro de coordinación del teléfono 112 Comunitat Valenciana también incrementará de forma interna sus puestos de atención para dar soporte a la campaña de sensibilización social ‘Jo dic Stop al Foc’
