Nuevo vuelco político en la Vega Baja. Callosa de Segura vuelve a cambiar de manos en lo que ya es la segunda moción de censura del presente mandato municipal. El PP ha recuperado este jueves la alcaldía de la localidad alicantina tras prosperar la iniciativa presentada de forma conjunta con Vox, logrando además el respaldo estratégico de la Unión de Ciudadanos Independientes (UCIN). El movimiento de censura, que sumó el voto definitivo del edil no adscrito José Antonio Illán, desbanca a la socialista Amparo Serrano y cierra un periodo de 21 meses de gestión de izquierdas.
Con la investidura del popular Juan Antonio Franco, se pone fin al ejecutivo que el PSPV-PSOE y Esquerra Unida-Unidas Podemos mantenían tras un pacto in extremis que, tras un primer año de gobierno en solitario del PP, logró arrebatarle la alcaldía a Manuel Martínez. Franco ha asegurado asumir el cargo con “humildad, respeto a la institución y la firme convicción de que la ciudad merece un futuro mejor” en los once meses restantes hasta las próximas elecciones locales.
El origen del conflicto: una legislatura marcada por la inestabilidad
Para entender este nuevo giro de guion hay que remontarse al inicio del mandato, surgido de unas elecciones locales con un resultado aritmético endiablado. El PP fue la lista más votada con 7 concejales, pero la falta de acuerdo inicial con los independientes de UCIN (3 ediles) obligó al anterior alcalde popular, Manuel Martínez Sirvent, a gobernar en una minoría inestable con el único apoyo de la única concejal de Vox.
La situación de «ingobernabilidad» y el bloqueo institucional llevaron a Martínez Sirvent a presentar su dimisión por motivos personales tras las fiestas de San Roque. Fue en aquel momento cuando se activó la primera moción de censura del mandato: el PSPV (5 ediles), liderado por Fran Maciá, se alió por sorpresa con UCIN y Podemos-IU para alcanzar la mayoría justa de 9 concejales. Aquel pacto exprés llevó a la socialista Amparo Serrano a la alcaldía, con la promesa de repartirse el poder y ceder la vara de mando a UCIN en el último tramo de la legislatura.
UCIN y Vox devuelven el poder al PP
Sin embargo, el pacto de izquierdas no ha llegado a completarse. La alianza se rompió el pasado mes de marzo con la salida de UCIN del gobierno municipal. Ahora, la firma de esta segunda moción de censura ha vuelto a alinear los bloques. El PP ha sumado a sus 7 concejales el voto de la edil de Vox y, de manera crucial, el apoyo de los dos representantes de UCIN (formación encabezada por el expopular Javier Pérez), además del voto del exmiembro de esta formación y actual concejal no adscrito, José Antonio Illán.
A pesar de que el propio Javier Pérez (UCIN) criticó en el pleno que el PP se apoyara en el voto de Illán —calificándolo de «tránsfuga»—, su formación decidió respaldar la censura argumentando que Callosa de Segura requiere de manera inapelable «un gobierno fuerte, en mayoría, para sacar adelante iniciativas y trabajar por el pueblo». Por su parte, Rosario Pilar Griñán (Vox) justificó su voto basándose únicamente en «el interés general y el compromiso de trabajar por una ciudad más limpia y segura».
Cruce de acusaciones por la gestión y el modelo de ciudad
El debate en el salón de plenos ha reflejado la honda división de la corporación. Los impulsores del cambio justificaron la moción por la «falta de gobernabilidad» reinante en el municipio. Franco anunció de inmediato medidas prioritarias como la licitación del servicio de limpieza (actualmente municipalizado), mejoras en infraestructuras educativas y la exigencia al Gobierno central de más efectivos para el cuartel de la Guardia Civil local, una instalación que calificó de «infradotada» para dar servicio a 48.000 habitantes de la comarca.
En el turno de réplica, la alcaldesa saliente, Amparo Serrano, defendió con dureza su gestión económica frente a lo que considera una moción cuyo «único motivo es ostentar el cargo». Serrano recordó que su ejecutivo recibió unas arcas municipales «en un estado penoso y con el remanente en negativo», y que deja el ayuntamiento con las cuentas de 2025 saneadas y un superávit de casi dos millones de euros. Desde Esquerra Unida-Unidas Podemos, Ángel García rechazó el relevo criticando la falta de «una explicación objetiva» para este nuevo vuelco en el tablero político de Callosa.
