El Ayuntamiento de Bétera conmemora este miércoles, 28 de octubre, la riada que asoló el municipio el 28 de septiembre de 1949 con un acto en la Alameda, a la altura de la Plaza Luis Reig, a las 17:30 horas.
La cita, que se había cancelado por la alerta naranja, se celebra bajo el título «Cuidándonos para continuar» y la premisa institucional «Tenemos motivos para hacer las cosas bien».
La jornada rendirá homenaje a los fallecidos con la instalación de dos placas y pondrá en valor las infraestructuras de prevención que se están ejecutando en la localidad.
El barranco del Carraixet, que atraviesa el término municipal de Bétera de noroeste a sureste, se caracteriza por mantener su cauce seco la mayor parte del año. Sin embargo, su morfología lo convierte en un torrente de extrema violencia durante los episodios de lluvias torrenciales. Históricamente, la escasez hídrica habitual ha dado paso a grandes caudales que han provocado graves desbordamientos, inundaciones y sensibles pérdidas materiales en la zona.
Los registros del municipio están marcados por varias crecidas devastadoras, entre las que destacan las de 1908, 1950, 1957 y, muy especialmente, la del 28 de septiembre de 1949. Aquel episodio afectó a numerosas localidades, pero Bétera fue la población que registró los daños más severos. La magnitud de esta riada fue tal que supuso un punto de inflexión en la historia local, marcando a toda una generación y convirtiéndose en una referencia temporal («antes y después de la riada») recurrente en la memoria oral de los vecinos de mayor edad.
El trágico saldo del desbordamiento de 1949 dejó seis víctimas mortales en el municipio (un hombre y cinco mujeres). En la plaza Luis Reig perdieron la vida Federico Salavert Aloy, Juana Jorge Carrasco, Presentación Martínez Ibáñez y Manuela Martínez Ibáñez; mientras que en la calle Mayor fallecieron Apolonia Llorens Riera y Carmen Navarro Ros.







































