La Diputació de València ha dado un salto tecnológico cualitativo en la gestión de la seguridad vial con la puesta en marcha de un sistema de señalización inteligente único en su red de carreteras. Esta iniciativa, que ha arrancado como prueba piloto en la carretera CV-600 a su paso por la Safor, utiliza la visión artificial y algoritmos avanzados para detectar la presencia de jabalíes en las inmediaciones de la calzada. El presidente de la corporación, Vicent Mompó, y la diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, han supervisado el funcionamiento de esta tecnología en el tramo ubicado entre Simat y Benifairó de la Valldigna, una zona especialmente sensible a la irrupción de fauna silvestre.
El funcionamiento de este sistema pionero se basa en la instalación de cámaras estratégicas que procesan imágenes mediante inteligencia artificial para identificar de forma automática el paso de los animales. A diferencia de las señales convencionales, este dispositivo activa paneles luminosos dinámicos únicamente cuando existe un riesgo real, evitando así que el conductor se habitúe a una señal estática y deje de prestar atención. Además de su función de alerta, la infraestructura actúa como una central de datos, recopilando información sobre patrones de paso, franjas horarias y frecuencia de activaciones, lo que permitirá a la Diputació optimizar la gestión de la seguridad en otros puntos críticos de la provincia.
Vicent Mompó ha destacado que este proyecto sitúa a la provincia de Valencia a la vanguardia de la seguridad viaria inteligente, subrayando que la instalación se alimenta mediante energía fotovoltaica. Esto permite que el sistema sea totalmente autónomo y pueda implantarse sin necesidad de grandes obras o afecciones al entorno natural. La eficacia del modelo será evaluada durante las próximas semanas y, si los resultados son positivos, el Gobierno provincial extenderá esta solución a los tramos de la red con mayor índice de siniestralidad por fauna. Por su parte, la diputada Reme Mazzolari ha recordado que el área de Carreteras ya trabaja en medidas complementarias, como los reflectores instalados en la CV-510 de Alzira a Favara, que emiten destellos rojos invisibles para el conductor pero disuasorios para los animales.
La relevancia de esta tecnología responde a una problemática creciente en la Comunitat Valenciana, donde se estima que habitan entre 100.000 y 200.000 jabalíes. Según los datos de la Federación de Caza de la Comunidad Valenciana, este animal es el responsable del 80% de los accidentes de tráfico provocados por fauna silvestre. Con la implementación de este «ojo inteligente» desarrollado por la empresa valenciana Metalesa, la Diputació no solo busca reducir drásticamente el número de colisiones, sino también alinearse con el nuevo Reglamento General de Circulación que, desde junio de 2025, ya incorpora señalización específica para estos suidos, una medida en la que la corporación provincial ya fue precursora desde el año 2023.