El Ayuntamiento de Riba-roja de Túria ha dado un paso decisivo para definir su modelo de ciudad en los próximos años tras la aprobación en pleno de su Plan de Contratación Pública para 2026. Esta ambiciosa estrategia administrativa arranca este año con una dotación de 8,8 millones de euros, pero su alcance es mucho mayor: gracias a la naturaleza plurianual de los proyectos, la inversión total que se movilizará alcanzará los 31 millones de euros. El plan, que nace con el objetivo de eliminar la improvisación y fomentar la transparencia, integra un total de 208 contratos, de los cuales 85 han sido catalogados como prioritarios para su ejecución inmediata y 123 actúan como refuerzo complementario.
La gestión de los servicios básicos y el mantenimiento de las infraestructuras representan el núcleo económico de este documento. Entre las licitaciones más destacadas figura el contrato de limpieza de viales y mantenimiento de zonas verdes en áreas industriales, que cuenta con una partida de 3,9 millones de euros para los próximos cinco años, lo que supone un gasto anual de 795.214 euros. A este esfuerzo se suma el servicio de limpieza de centros educativos, dotado con 1,2 millones de euros totales, y la garantía de suministros energéticos, donde destacan los 1,2 millones de euros para energía eléctrica, los 250.000 euros anuales para gas natural y una partida de 208.800 euros para el suministro de combustible durante dos ejercicios.
Más allá de las cifras, el plan se consolida como una herramienta de transformación social y apoyo al tejido empresarial local. El consistorio ha establecido que el 5% del presupuesto de las nuevas licitaciones se reserve a Centros Especiales de Empleo y Empresas de Inserción, cumpliendo así con una función social clave. Al mismo tiempo, el documento facilita la participación de las pymes locales al centralizar toda la información en un visor de contratación público, permitiendo a los ciudadanos y empresas conocer el estado de cada licitación en tiempo real. Esta transparencia se complementa con una planificación detallada que incluye cláusulas ambientales, sociales y de innovación en todas las áreas municipales, desde Seguridad Ciudadana y Políticas Inclusivas hasta Deporte y Patrimonio.
El alcalde, Robert Raga, ha defendido la solidez de este proyecto, que se aplica de forma ininterrumpida desde 2019, destacando que es el resultado del esfuerzo coordinado de departamentos como Urbanismo, Calidad Ambiental y Recursos Humanos. Según Raga, la capacidad de planificación demostrada sitúa al municipio en una posición de vanguardia, ya que «pocos ayuntamientos elaboran y ejecutan» una previsión de tal magnitud. Con el apoyo de Compromís y la abstención de la oposición (PP y Esquerra Unida-Podem), Riba-roja de Túria asegura una gestión eficiente de sus recursos públicos hasta bien avanzado el ciclo económico de los próximos años.