El vino valenciano consolida su estructura de calidad en un escenario complejo. Según el último informe sectorial de la Generalitat Valenciana, la Comunitat cuenta actualmente con 231 bodegas inscritas en las distintas Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) —Alicante, Utiel-Requena y Valencia— y la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de Castelló.
Estas figuras de calidad, vertebradoras del territorio, muestran comportamientos desiguales en un año donde la climatología ha dictado sentencia.
La DOP Utiel-Requena se mantiene como el gigante en superficie y estructura. Con 32.036 hectáreas y 118 bodegas (58 de ellas embotelladoras), agrupa a más de 4.300 viticultores. Sin embargo, la producción calificada ha sufrido un revés: se certificaron 269.710 hectolitros, lo que supone una caída del 30,2% respecto a la campaña anterior. En el ámbito exterior, esta DOP exportó más de 120.000 hectolitros, con Reino Unido y Países Bajos como principales clientes.
En el sur, la DOP Alicante también ha visto reducidas sus cifras. Con 49 bodegas y una superficie de 10.623 hectáreas, su producción amparada cayó un 36,8% (124.231 hectolitros). Las exportaciones de Vinos de Alicante bajaron un 8,2%, concentrándose principalmente en el mercado alemán.
La nota positiva la marca la DOP Valencia. A diferencia de sus vecinas, esta denominación —que abarca cuatro subzonas desde el Alto Turia hasta el Clariano— experimentó un crecimiento notable. Su producción calificada aumentó un 40,1%, alcanzando los 204.867 hectolitros. Es la única DOP que cierra el ejercicio con números verdes en volumen productivo, apoyada por 52 bodegas y una fuerte vocación exportadora hacia Alemania y Dinamarca.
Por su parte, la IGP Castelló, aunque más modesta en cifras con 195 hectáreas y 12 bodegas, sigue luchando por su cuota de mercado pese a una reducción del 34,8% en su producción amparada este año.
Cabe destacar la excelencia de los Vinos de Pago. La Comunitat cuenta con cuatro reconocidos por la UE (Terrerazo, Los Balagueses, Vera de Estenas y Chozas Carrascal) y uno con protección nacional transitoria (Pago de Tharsys), situados íntegramente en los términos de Utiel y Requena.

Previsiones 2025: menos cantidad, misma resiliencia
Más allá de las DOP, el informe ofrece una visión global de la campaña venidera. Las previsiones para 2025 estiman una superficie de viñedo de 55.033 hectáreas, lo que implica una ligera pérdida de 633 hectáreas respecto al año anterior. Pese a este descenso, el viñedo valenciano resiste mejor que la media estatal y representa el 6,6% del total de España.
En términos de volumen, la previsión de producción de vino se sitúa en 1.288.046 hectolitros para 2025, lo que representa un descenso de casi 39.000 hectolitros. Este retroceso se debe principalmente a factores climáticos: el informe señala directamente a las elevadas temperaturas estivales y el déficit hídrico como causantes de la merma. Aunque hubo lluvias primaverales, estas trajeron consigo ataques de mildiu en algunas zonas, sumado a episodios de pedrisco y daños por fauna salvaje.
Potencia exportadora: quinta posición en España y mercados clave
El sector exterior sigue siendo el pulmón del vino valenciano. En 2024, las exportaciones alcanzaron un valor de 250,5 millones de euros, lo que supone un incremento de 1,7 millones respecto al año anterior.
La Comunitat Valenciana se sitúa como la quinta exportadora de España en valor, aportando el 7,7% del total nacional y posicionándose por detrás de Castilla-La Mancha, Cataluña, La Rioja y País Vasco. Sorprendentemente, si el análisis se centra en el volumen exportado, la región asciende a la segunda posición a nivel nacional.
En cuanto a los destinos de este vino valenciano, Costa de Marfil se erige como el sorprendente líder en volumen, acaparando el 10,1% del total. Le siguen de cerca Estados Unidos, que se consolida como el principal mercado de valor fuera del continente africano con un 8,6%, y Alemania, el socio europeo más fiel, con una cuota del 7,6%.
Líderes en ecología: una de cada tres viñas ya es orgánica
El dato más esperanzador del informe es la transformación verde del sector. La vid es el cultivo rey de la agricultura ecológica en la Comunitat Valenciana, con 19.129 hectáreas certificadas.
Esto significa que el 31,4% de todo el viñedo valenciano ya es ecológico, un porcentaje muy superior al de otros cultivos y una clara señal de la apuesta por la sostenibilidad. La provincia de Valencia lidera esta transición, concentrando el 36,8% de su superficie de viñedo bajo este sistema sostenible. Actualmente, 117 bodegas ecológicas operan en el territorio, con la inmensa mayoría (93) radicadas en la provincia de Valencia.
En cifras: el sector vitivinícola valenciano (2024-2025)
Superficie prevista (2025): El viñedo valenciano alcanzará las 55.033 hectáreas, lo que supone un ligero descenso de 633 hectáreas respecto al año anterior. A pesar de esta contracción, el viñedo de la Comunitat resiste mejor que la media nacional.
Producción prevista (2025): Se estima una producción de 1,29 millones de hectolitros de vino para la próxima campaña, lo que representa una disminución de casi 39.000 hectolitros en comparación con el ejercicio anterior debido a la sequía y el calor.
Exportación (2024): Las ventas al exterior generaron 250,5 millones de euros, mostrando un crecimiento de 1,7 millones respecto al periodo anterior. La Comunitat se posiciona como la segunda región de España que más vino exporta en términos de volumen.
Bodegas DOP/IGP: El número de bodegas inscritas en figuras de calidad se sitúa en 231. A pesar de una reducción neta de 7 bodegas en el último período, la estructura de calidad sigue siendo el eje vertebrador del sector.
Viñedo Ecológico: Un impresionante 31,4% del total del viñedo valenciano, equivalente a 19.129 hectáreas, ya está certificado como ecológico. Esta cifra subraya el liderazgo de la Comunitat en la producción de vino orgánico.