Un virulento incendio forestal declarado este martes en Tuéjar (la Serranía) ha calcinado ya 690 hectáreas y cuenta con un perímetro afectado de unos 17 kilómetros. La gravedad de las llamas ha obligado a activar la situación 2 del Plan Especial de Incendios Forestales (PEIF) y a desplegar a la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de saldarse con dos bomberos forestales heridos leves.
Según confirmó el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, tras la reunión del Cecopi, uno de los efectivos sufrió quemaduras leves y fue trasladado al hospital La Fe de València, mientras que el segundo resultó contusionado tras volcar la autobomba con la que trabajaba, siendo atendido en el hospital de Llíria.
El fuego se inició alrededor de las 15:30 horas en la zona de la Cueva de las Palomas, concretamente en un barranco anexo a una zona agrícola y forestal. Agentes del Seprona y de la Generalitat inspeccionarán la zona origen para determinar las causas exactas del siniestro.
Desalojos y despliegue de efectivos
La rápida propagación del incendio forzó la evacuación preventiva de 25 personas en el camping de Tuéjar, la aldea de Fuente Cabera y la colonia de Benagéber, quienes fueron en su mayoría reubicadas en municipios cercanos.
En las labores de control participan cerca de 200 efectivos, 40 medios terrestres y la UME con 75 militares. Los 14 medios aéreos movilizados durante la tarde se retiraron al anochecer, aunque está prevista la reincorporación escalonada de al menos ocho aeronaves desde el amanecer.
El director del Puesto de Mando Avanzado, Jorge Gil, señalaba que la noche permitirá avanzar en la consolidación del terreno accesible gracias al descenso de la intensidad del viento. No obstante, las autoridades mantienen la cautela: a partir de las 11:00 horas se espera un roce del viento con mayor intensidad y la llegada de un aviso naranja por lluvias que podrían ir acompañadas de rachas fuertes de viento por la tarde.
