Casi dos semanas después de su inicio, los Bomberos de València han dado por extinguido de forma oficial el incendio forestal de El Saler. El fuego, que se declaró el pasado 27 de agosto en el entorno de la Gola de Pujol, ha llegado a afectar a unas 37 hectáreas de alto valor ecológico ubicadas en pleno Parque Natural de l’Albufera.
La declaración final se ha emitido este miércoles a las 15:00 horas, una vez que los efectivos han completado una última inspección de todo el perímetro para descartar cualquier riesgo de que las llamas pudieran reproducirse. El avance del fuego logró estabilizarse el 28 de agosto y pasó a estar controlado un día después. Desde entonces, el operativo ha centrado sus esfuerzos en las labores continuas de vigilancia y enfriamiento del terreno.
La virulencia de la emergencia durante las primeras jornadas requirió un amplio despliegue en el que participaron medios aéreos, personal de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y distintas fuerzas de seguridad. La proximidad del humo a las áreas pobladas forzó el desalojo preventivo de enclaves residenciales y campings próximos a la Gola de Pujol, obligando a 161 personas a pernoctar de urgencia en las instalaciones de La Fonteta. El suceso también provocó cortes de tráfico temporales en la carretera CV-500 y severas restricciones de acceso en distintos puntos de la Devesa.
Investigación en curso y recuperación del terreno
Con la emergencia sofocada, el foco se traslada a esclarecer el origen de las llamas. El Seprona de la Guardia Civil mantiene abiertas las diligencias de investigación, especialmente después de que los primeros rastreos descartaran unas causas naturales y apuntaran hacia la posible intervención humana en el inicio del fuego.
En paralelo a la vía judicial, las administraciones ya preparan el terreno para el día después. El Ayuntamiento de València y la Generalitat Valenciana han acordado coordinar las futuras actuaciones orientadas a la regeneración de todo el sector de la Devesa afectado. Como punto de partida para estos trabajos, el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) se encargará de redactar un informe exhaustivo que evaluará la severidad real de los daños sufridos tanto por el suelo como por la vegetación del parque natural.