Un equipo de investigadores ha identificado en Morella la primera evidencia documentada de una infección bacteriana de origen cutáneo en un dinosaurio. El hallazgo, datado hace unos 125 millones de años y publicado en la revista Royal Society Open Science, corresponde a una tibia de más de un metro de longitud atribuida a un Iguanodon bernissartensis. La pieza fue descubierta durante el control paleontológico en los trabajos de extracción minera de la empresa Arcillas Vega del Moll, en el yacimiento de Mas de la Parreta.
El diagnóstico pionero ha sido posible gracias a la colaboración de especialistas del Hospital General Universitario de Castellón, que realizaron una tomografía axial computarizada (TAC) al hueso para obtener imágenes tridimensionales de alta resolución sin dañarlo. Las pruebas médicas descartaron que el abultamiento anómalo de la extremidad fuera un tumor o un callo por fractura, determinando que el organismo del animal reaccionó a una úlcera avanzada formando nuevo tejido óseo a su alrededor.
Los resultados del grupo de biología evolutiva de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) demuestran que el espécimen no murió de forma inmediata por esta grave infección, sino que sobrevivió el tiempo suficiente para generar una respuesta inflamatoria e iniciar la cicatrización. Los investigadores apuntan que la lesión cutánea debió causarle un dolor persistente y una importante limitación funcional que alteraría su forma de caminar de manera evidente.
Este descubrimiento enriquece el valor de la Formación Arcillas de Morella como referente europeo para el estudio del Cretácico Inferior. En paralelo a la investigación científica, el ayuntamiento mantiene una inversión de 35.000 euros en un año dedicada a la conservación y restauración de fósiles. De este montante, el municipio ha logrado revalidar una ayuda de 18.000 euros procedentes del plan Restaura de la Generalitat Valenciana.
«Aquí hay más de 8.000 piezas de dinosaurios almacenadas, para cuando se consiga un gran museo de dinosaurios como merece Morella, tenerlo todo preparado», ha detallado el alcalde, Bernabé Sangüesa, quien ha agradecido expresamente el trabajo de los especialistas de la UNED en el territorio. «Todas las administraciones tenemos que trabajar y reclamar este proyecto y explotar el potencial paleontológico de Morella», ha subrayado Sangüesa.