El Ayuntamiento de Llíria ha abierto un total de 422 expedientes sancionadores a propietarios de solares y terrenos privados por incumplir la obligación de mantenerlos limpios y desbrozados. La medida se produce dos meses después de que finalizara el plazo límite fijado por la normativa municipal (el pasado 15 de junio) y contempla sanciones económicas que pueden alcanzar los 3.000 euros.
Aunque la cifra de expedientes supone una reducción del 45 % respecto al ejercicio anterior, el consistorio mantiene activas las inspecciones a través de la Policía Local, la Vigilancia Urbanística y las denuncias vecinales tramitadas por los canales oficiales.
Prevención de incendios y salubridad en época estival
La normativa municipal obliga tanto a personas físicas como jurídicas a ejecutar las labores de mantenimiento necesarias en sus terrenos para evitar riesgos graves durante el verano, tales como la propagación de incendios forestales, el deterioro del paisaje urbano y la aparición de vertederos incontrolados.
La concejala de Urbanizaciones y Servicio de Residuos Municipales, M. Cruz García, ha explicado que esta campaña de información y concienciación sobre el buen estado de conservación de los terrenos es continuada: «Muchos propietarios cumplen con su obligación, pero sigue habiendo bastantes parcelas sobre las que la inspección ha de seguir actuando».
Prohibiciones y multas de hasta 3.000 euros
Las actuaciones de control se centran en verificar que los solares permanezcan libres de maleza, vegetación seca y materiales inflamables, así como en perseguir el vertido ilegal de residuos.
- Obligatoriedad de desbroce: Los propietarios deben retirar y eliminar de forma legal los restos vegetales de sus parcelas.
- Prohibición de vertidos: Queda rotundamente prohibido arrojar cualquier tipo de residuo en solares ajenos o no habilitados. El municipio recuerda que existen servicios de ecoparque, recogida selectiva, volumenes y poda.
- Cuantía de las sanciones: Las multas pueden llegar a los 3.000 euros, graduándose en función de la gravedad del estado del solar y del riesgo directo de incendio que represente.
