El Ayuntamiento de Chiva ha iniciado un plan de desbroce en sus urbanizaciones y núcleos diseminados con el objetivo de reducir el riesgo de incendios forestales durante los meses de verano. La actuación cuenta con una inversión de 60.000 euros y se prolongará durante cuatro meses, focalizando las labores en las áreas prioritarias fijadas por el Plan Local de Prevención de Incendios Forestales, además de en parques y zonas verdes municipales.
Las intervenciones se centran en retirar la vegetación seca y controlar el crecimiento de la maleza en las áreas residenciales más próximas a las zonas forestales. Debido a la gran extensión del término municipal de Chiva y a la abundancia de urbanizaciones rodeadas de masa arbolada, este acondicionamiento busca disminuir el combustible vegetal, entorpecer la propagación de las llamas y facilitar el acceso de los equipos de extinción en caso de emergencia.
«Las urbanizaciones y los diseminados requieren una atención específica por su extensión, su ubicación y su cercanía al entorno forestal», ha señalado el concejal de Servicios Municipales, Javier Tarín, quien ha destacado que este proyecto ofrece una respuesta rápida a las demandas de los vecinos al tiempo que refuerza la seguridad preventiva. Asimismo, el alcalde de Chiva, Ernesto Navarro, ha indicado que los trabajos «no solo contribuyen a mejorar el mantenimiento y la imagen de los espacios públicos, sino que permiten disminuir el combustible vegetal y facilitar la intervención de los servicios de emergencia».
Un contrato estable de más de 700.000 euros anuales
Esta actuación urgente servirá de transición mientras la corporación avanza en la adjudicación de un contrato estructural para los servicios de poda, desbroce y mantenimiento de jardines. Esta futura contrata dispondrá de un presupuesto superior a los 700.000 euros al año y estará dimensionada para atender de manera continuada tanto el casco urbano como las urbanizaciones y diseminados.
El gobierno local contempla que este servicio principal quede adjudicado antes de que finalice el año. Con ello se pretende dar el salto a un modelo de gestión preventivo, estable y equilibrado que supere las intervenciones puntuales y garantice una planificación de mantenimiento regular en todas las zonas verdes del municipio durante todo el año.