La comarca de la Hoya de Buñol – Chiva ha registrado en julio un total de 2.223 personas en búsqueda de empleo, lo que representa un leve incremento de 27 parados en comparación con el mismo mes del año anterior, cuando la cifra se situaba en 2.196 demandantes.
Este repunte supone una subida interanual del 1,23 % en el conjunto del territorio. La evolución negativa ha venido condicionada por el aumento en el sector servicios, que sumó nueve desempleados hasta alcanzar los 1.434 inscritos, y por la industria, que creció en 15 demandantes para fijar su total en 384 personas. Asimismo, el colectivo sin empleo anterior sumó ocho personas más, alcanzando los 214 inscritos.
En el desglose por franjas de edad, destaca el incremento de la desocupación entre los menores de 25 años, con 36 jóvenes más en el padrón de demanda (+30,51 %), frente a la ligera contención en el tramo de mayores de 44 años, que restó 10 parados.
Chiva se situó como el principal foco del aumento del paro en la comarca. Como municipio con mayor volumen absoluto de desocupados del territorio, sumó 45 parados en doce meses hasta alcanzar los 845 demandantes (+5,62 %). Este repunte estuvo marcado por el sector servicios, que añadió 25 desempleados hasta los 546 parados, y por el colectivo sin empleo anterior, que creció en 11 inscritos hasta las 92 personas. Por sexos, la subida afectó de manera similar a ambos colectivos en la localidad chivana, con 23 mujeres más (529 en total) y 22 hombres más (316 en total).
Cheste encabeza los descensos frente a las subidas generalizadas en los pequeños municipios
En el lado opuesto de la balanza comarcal, Cheste registró el descenso más acusado tanto en términos absolutos como relativos. La localidad redujo su volumen de desocupados en 37 personas hasta situar la cifra final en 372 paradas (-9,05 %). Esta mejora se produjo principalmente por el recorte en el sector servicios, que restó 22 inscritos hasta los 244 demandantes, además de bajadas en la construcción (-9) y la agricultura (-7). La caída benefició en mayor medida a la población femenina chestana, con 21 paradas menos frente a un descenso de 16 hombres.
Por su parte, Buñol anotó una bajada más contenida de nueve personas, situando su cifra en 457 demandantes (-1,93 %). En Buñol, la reducción del desempleo masculino en 17 personas compensó el aumento de ocho paradas entre las mujeres, con los servicios restando 17 inscritos y la construcción sumando ocho parados más.
El comportamiento en el resto de la comarca tendió al estancamiento o a incrementos moderados. Alborache anotó la subida relativa más destacada al sumar un 12,16 % más de demandantes (+9 personas) para fijar su cifra en 83 parados, con un aumento concentrado en la industria (+8). Macastre y Yátova sumaron siete desempleados cada uno, alcanzando los 85 (+8,97 %) y 110 parados (+6,80 %) respectivamente. En Yátova el repunte se concentró en la población masculina (+9) y en el sector servicios (+8). Siete Aguas añadió cuatro parados más hasta los 56 demandantes (+7,69 %), mientras que Dos Aguas sumó un inscrito para quedar en 27 desempleados (+3,85 %).
Por su parte, Godelleta no experimentó variación en su saldo global al mantener exactamente los mismos 188 parados del ejercicio anterior. No obstante, la localidad registró movimientos internos de nivelación: el desempleo femenino se redujo en ocho personas (100 mujeres paradas) mientras que el masculino creció en la misma proporción (88 hombres parados).
