Un año y medio después de la trágica DANA del 29 de octubre de 2024, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha anunciado oficialmente la conclusión de las 17 obras de emergencia ejecutadas para reparar las zonas afectadas. Las actuaciones han supuesto una inversión histórica por la vía de urgencia de más de 220 millones de euros, convirtiéndose en uno de los mayores retos técnicos y operativos en la historia del organismo.
El despliegue, desarrollado mayoritariamente en la provincia de Valencia —pero con intervenciones clave en Teruel, Cuenca y Castelló—, no solo ha tenido como objetivo reparar la destrucción, sino rediseñar la capacidad de los cauces para soportar futuras inundaciones extraordinarias.
“Hemos trabajado a contrarreloj. Se han restaurado los daños, mejorado la protección de los entornos urbanos, ampliado la capacidad de desagüe de los cauces y restituido el servicio en infraestructuras hídricas vitales”, ha destacado Manuel Torán, Director Técnico de la CHJ.
El barranco del Poyo: un cauce reconstruido desde Chiva hasta l’Albufera
El comportamiento del barranco del Poyo durante la catástrofe fue uno de los puntos críticos analizados científicamente junto al Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX). Con los nuevos modelos hidráulicos sobre la mesa, la CHJ ha ejecutado una reestructuración integral del barranco:
- Chiva (Cabecera): Las obras han logrado triplicar la capacidad de desagüe del cauce a su paso por el casco urbano en comparación con la que existía antes de la DANA.
- Riba-roja de Túria: Se ha levantado una nueva mota de contención para proteger las viviendas y la zona industrial.
- Torrent: Se han estabilizado los márgenes del polígono Mas del Jutge mediante técnicas avanzadas de bulonado y gunitado con hormigón.
- Paiporta, Picanya, Massanassa y Catarroja (Tramo final): Se ha realizado una reconstrucción integral reforzando los taludes con escollera, geotextiles de contención y geoceldas con tierra vegetal.
Duplicar la seguridad en la cuenca del río Magro y la presa de Forata
La cuenca del río Magro fue otra de las grandes damnificadas por los brutales caudales de la riada. En Utiel, el encauzamiento urbano que atraviesa el municipio ha sido reconstruido duplicando por completo su capacidad de desagüe.
Aguas abajo, en localidades como Alfarb, Real, Carlet, l’Alcúdia, Guadassuar y Algemesí, se han construido escolleras y muros de gaviones aprovechando el propio material arrastrado por el río, lo que ha permitido ensanchar la sección del cauce hasta su desembocadura en el Júcar. En el río Buñol, se demolieron edificaciones que taponaban la zona de la Poza Paraíso para liberar el flujo del agua.
Por su parte, la presa de Forata ha recuperado su plena operatividad tras una intensa campaña de retirada de sedimentos en sus órganos de desagüe, reforzando además su margen derecha ante futuras avenidas extremas.
Regeneración ambiental del Turia: 75 kilómetros recuperados
Las intervenciones en el río Turia han priorizado la recuperación de su funcionalidad natural y valor ecológico. Los trabajos se han extendido a lo largo de más de 75 kilómetros de cauce, cruzando diez municipios desde Sot de Chera hasta Valencia (pasando por Gestalgar, Bugarra, Pedralba, Vilamarxant, Riba-roja, Manises, Paterna y Quart de Poblet).
Además de retirar los elementos obstructivos arrastrados por la corriente, se han restaurado diversos puntos del Parque Fluvial del Turia y se han instalado cuatro nuevas pasarelas peatonales para devolver la conectividad a los vecinos y visitantes del espacio natural.
Reparación de infraestructuras hídricas estratégicas
Más allá de los ríos y barrancos, la inversión de 220 millones de euros ha blindado el suministro de agua para la población y el campo valenciano:
- Canal Júcar-Turia: Reconstruido con soluciones de alta resiliencia. Es la arteria esencial que garantiza el agua potable a la ciudad de Valencia y su área metropolitana.
- Canal Camp de Túria: Reparado con éxito, asegurando el abastecimiento de Villar del Arzobispo y el riego vital de 24.500 hectáreas agrícolas.
- Red de alertas (SAIH): Las estaciones de aforo del Sistema de Información Hidrológica destruidas por la corriente han sido levantadas de nuevo e incorporan los sistemas de comunicación más avanzados para la alerta temprana de futuras riadas.
