Alberic se ha convertido este miércoles en el epicentro de la acción provincial contra la violencia de género. El antiguo convento capuchino de la Mare de Déu dels Àngels ha acogido la decimotercera Asamblea de la Red de municipios contra la violencia machista de la Diputació de València, una cita en la que se ha aprobado la incorporación de Estubeny, Simat de la Valldigna, Tuéjar, Fortaleny y la Mancomunidad de la Safor. Con estas nuevas adhesiones, esta estructura de trabajo comunitario ya integra a 250 ayuntamientos, 15 mancomunidades y el Consorcio Pactem Nord, alcanzando un impacto directo en el 97 % de la población de las comarcas valencianas.
Durante el encuentro institucional, los máximos responsables de la corporación provincial han visibilizado el impulso a las políticas de igualdad en la gestión pública. La vicepresidenta primera y responsable del área, Natàlia Enguix, ha detallado el esfuerzo inversor de la entidad, explicando que las ayudas económicas destinadas a los miembros de la Red se han incrementado sustancialmente en los últimos tres años, al pasar de 700.000 euros en 2024 a 1,5 millones de euros durante el presente ejercicio. Este incremento presupuestario ha obtenido una respuesta directa de las entidades locales, que este año han presentado 244 solicitudes, de las cuales se han aprobado 235 para ejecutar campañas de prevención, sensibilización y planes de empleo para mujeres en riesgo de exclusión social.
El presidente de la Diputació de València, Vicent Mompó, ha señalado que los ayuntamientos representan «la primera puerta a la que tocan los que necesitan ayuda» para convertir el marco legal en respuestas prácticas sobre el terreno. Mompó ha recordado que todavía quedan 16 municipios fuera de la Red, a los que ha asegurado que «siempre van a tener las puertas abiertas». Asimismo, ha remarcado que el único fin aceptable es la «violencia cero», rechazando caer en la autocomplacencia ante el reciente descenso de denuncias registrado por el Observatorio contra la violencia de género en la provincia. Por su parte, el alcalde de Alberic, Toño Carratalá, ha expresado el orgullo de la localidad por albergar el evento en su principal espacio patrimonial, rehabilitado recientemente tras casi un siglo de abandono.
Buenas prácticas en los municipios valencianos
La jornada ha servido también para compartir herramientas locales eficaces a través de una mesa de buenas prácticas con varias localidades de la provincia. Desde Ayora, su agente de Igualdad, Mª Carmen Gavidia, ha expuesto una instalación artística basada en teléfonos antiguos que reproducían testimonios reales de víctimas, buscando propiciar una reflexión colectiva. Por su parte, la técnica de Requena, Mª Elisa Herrero, ha detallado el desarrollo de su Plan Abolicionista Municipal, que partió de un diagnóstico de tres centros y varios pisos donde se ejerce la prostitución para desplegar formación policial y apoyo a las mujeres involucradas. En Palma de Gandia, la alcaldesa Paula Femenía ha compartido el proyecto de urbanismo feminista «El miedo no puede marcar el camino», enfocado en eliminar puntos oscuros mediante la participación ciudadana, tras constatar que un 10 % de las mujeres del municipio ha sufrido alguna intimidación de género.
El municipio anfitrión ha cerrado la exposición con el proyecto «Alberic contra la violencia masclista», que imparte formación a la Policía Local y Servicios Sociales, además de habilitar espacios de autoestima para las afectadas. La concejala de Igualdad de Alberic, Mª Isabel Beta, ha avanzado que ya han presentado a la Diputació de València una nueva iniciativa de convivencia y detección de desigualdades orientada a menores de entre 8 y 16 años. El acto institucional ha concluido formalmente con la entrega de las placas acreditativas tanto a las cinco nuevas incorporaciones como a las 14 mancomunidades integradas el pasado año.