La Federación de Educación de CCOOPV ha encendido todas las alarmas al denunciar públicamente las extremas condiciones climáticas que soportan las aulas de la región. A través de su informe extraordinario titulado “¡27ºC NI UN GRADO MÁS!”, el sindicato ha revelado que se han llegado a registrar temperaturas superiores a los 34ºC en centros educativos públicos de todas las comarcas valencianas durante el presente curso escolar.
El estudio se ha elaborado a partir de una muestra representativa de más de 65 centros que incluye colegios de educación infantil y primaria (CEIP), institutos de educación secundaria (IES) y centros de enseñanzas de régimen especial. Según los datos recabados, la temperatura media global ya supera la barrera de los 30ºC, lo que supone un riesgo directo para la salud de la comunidad educativa.
Un problema generalizado que incumple la ley de riesgos laborales
La investigación detalla que el calor extremo no se limita de forma exclusiva a las aulas tradicionales. Las mediciones por encima de los límites legales se han detectado de forma generalizada en múltiples dependencias de los centros públicos:
- Zonas docentes y alumnado: Aulas ordinarias, talleres de formación, laboratorios y gimnasios.
- Espacios de personal: Salas de profesorado, departamentos y oficinas administrativas.
- Áreas comunes: Cantinas, comedores y pasillos.
Desde el sindicato recuerdan que todas estas mediciones rebasan ampliamente el límite máximo de 27ºC que establece de forma estricta la normativa vigente en materia de prevención de riesgos laborales para trabajos de oficina o espacios cerrados.
CCOO señala la «falta de inversión y de un plan de adaptación climática»
Para la federación sindical, este preocupante escenario no es un hecho aislado, sino la «consecuencia directa de la falta de inversiones y de la ausencia de un plan real» por parte de la administración para adaptar las infraestructuras educativas a la actual situación de emergencia climática.
El sindicato ha calificado la situación de «inadmisible», exigiendo medidas urgentes urgentes para frenar el impacto de las olas de calor en el entorno escolar. «No es admisible que el profesorat, el personal de atención educativa (PAE), el personal de administración y servicios (PAS) y el propio alumnado continúen trabajando y aprendiendo en condiciones propias de una alerta por calor extrema», han concluido de forma tajante.
