Las obras de reparación y mejora en las infraestructuras hídricas de Guadassuar avanzan a buen ritmo y han alcanzado ya el 45 % de su ejecución. Este proyecto, desarrollado de forma conjunta entre el consistorio y Veolia, la empresa encargada de gestionar el ciclo del agua en el municipio, cuenta con una inversión de 242.724 euros. Los fondos proceden de una subvención del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, otorgada dentro del Plan Reimpulsa con el objetivo de subsanar los graves desperfectos que sufrieron los sistemas hídricos urbanos durante las inundaciones de la DANA del 29 de octubre de 2024.
El alcalde de Guadassuar, Vicente Estruch, se desplazó hasta las instalaciones del depósito municipal para comprobar la marcha de las actuaciones realizadas por la compañía. Durante la visita, el primer edil presenció el inicio de los trabajos de desinfección y limpieza del depósito subterráneo, una infraestructura clave que se encontraba fuera de servicio desde el temporal. También examinó la renovación integral del grupo de bombeo, que ahora incorpora nuevos cuadros eléctricos, componentes y variadores. Para evitar que estas instalaciones vuelvan a verse afectadas en futuros episodios de lluvias torrenciales, todos los equipos eléctricos se han reubicado estratégicamente en la zona superior del recinto.
La optimización de los servicios también contempla la modernización tecnológica de la red. La gerente territorial de Veolia, Laura Gascón, detalló que se sustituyó el sistema de telemando por una interfaz mucho más funcional que facilitará la gestión remota. El propósito de este cambio es asegurar una operatividad más eficiente de los recursos de la localidad, logrando un mejor control de las presiones y los caudales que reciben los vecinos de Guadassuar, lo que redundará de forma directa en la calidad del suministro diario.
La planificación de los trabajos incluye una serie de intervenciones adicionales en puntos críticos del municipio. En el propio depósito se procederá a cambiar los medidores de presión, las válvulas y las tuberías de impulsión que conectan el bombeo con la red de distribución general. Además, las cuadrillas actuarán en el alcantarillado con la sustitución de imbornales y se acometerá una rehabilitación de calado en el punto de drenaje de la acequia de la Alfarella, una zona muy castigada por la crecida del río Magro. Estas labores específicas consistirán en la limpieza y extracción manual de los residuos sólidos acumulados en el cauce, junto con la colocación de nueva escollera para estabilizar los márgenes y ensanchar la salida de evacuación del agua ante futuras tormentas.
