Rápida y eficaz intervención policial en el Camp de Túria. La Guardia Civil ha detenido al autor de un violento atraco con arma blanca perpetrado en una farmacia de la localidad de Bétera. El arrestado, un hombre de 42 años, resultó ser un viejo conocido de la justicia: sobre él pesaba una requisitoria judicial en vigor de búsqueda, captura e ingreso inmediato en prisión.
Los hechos ocurrieron a plena luz del día, alrededor de las 13:30 horas, cuando el individuo irrumpió en el establecimiento farmacéutico. Con una actitud altamente agresiva, el hombre esgrimió un cuchillo jamonero de grandes dimensiones con el que intimidó a las trabajadoras del local. Tras sembrar el pánico entre las empleadas, logró hacerse con un botín de 350 euros en efectivo de la caja registradora y emprendió la huida a pie por las calles del municipio.
Las cámaras de seguridad, clave para su desarticulación
Tras interponerse la denuncia, los agentes del Puesto Principal de la Guardia Civil de Bétera abrieron una investigación urgente. La clave para resolver el caso se encontró en el visionado exhaustivo de las cámaras de seguridad, tanto de la propia farmacia asaltada como de varios comercios colindantes.
Gracias a estas imágenes, los investigadores consiguieron trazar el perfil físico exacto del sospechoso y, de manera crucial, identificar detalles muy específicos de la vestimenta y el calzado que llevaba en el momento del robo.
Registro domiciliario y detención en tiempo récord
Apenas dos días después del asalto, el dispositivo de vigilancia dio sus frutos y el sospechoso fue localizado y detenido en la misma localidad de Bétera.
Esa misma mañana, y con la autorización judicial pertinente, la Guardia Civil llevó a cabo un registro en el domicilio del detenido. Durante la inspección de la vivienda, los agentes hallaron pruebas irrefutables: el enorme cuchillo jamonero utilizado en el atraco, así como la ropa y las zapatillas que los sistemas de videovigilancia habían captado durante el delito.
Al arrestado se le imputa un delito de robo con violencia e intimidación con arma blanca, sumado a la orden de reclusión que ya tenía pendiente. Las diligencias policiales han sido entregadas formalmente en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Llíria.
