Cullera inicia los trabajos de recuperación de sus playas del sur con una inversión liderada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. El proyecto cuenta con la supervisión de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana y la colaboración del Ayuntamiento de Cullera.
El próximo 8 de mayo, la megadraga Bonny River empezará a depositar cerca de un millón de metros cúbicos de arena en las playas del Marenyet y l’Estany, situadas al sur de la desembocadura del río Júcar hasta la gola de l’Estany. Esta acción, que se extenderá a lo largo de tres kilómetros, busca recuperar la fisonomía que estas zonas costeras tenían en la década de 1950.
El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, y el alcalde de Cullera, Jordi Mayor, visitaron recientemente el avance de las obras, que comenzaron el 16 de enero con la construcción de tres espigones de 195, 280 y 222 metros de longitud. Las actuaciones finalizarán el 30 de junio.
El alcalde Jordi Mayor valoró la iniciativa afirmando que “recuperará las playas que conocíamos muchos cullerenses y que, debido a la regresión, han desaparecido”. Además, añadió que “es un momento histórico, que nos permitirá recuperar los arenales, proteger las playas con un cordón dunar y un nuevo impulso a nuestra mejor infraestructura turística como lo son las playas”.
Hugo Morán explicó que el objetivo es “devolver a la ciudadanía la capacidad de aprovechar y disfrutar del frente litoral y, además, hacerlo en términos de condiciones ambientales”. Destacó que la obra «permite conciliar el respeto medioambiental, la protección del frente litoral y mejorar la calidad de vida y el aprovechamiento turístico». También informó que esta intervención, en conjunto con otras dos en la provincia de València, “es la mayor inversión que está haciendo el Gobierno de España en materia de recuperación del litoral”.
La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, subrayó que el Ejecutivo central “sigue comprometido en un territorio especialmente castigado por el cambio climático” y que actúan “con la intención de mejorar todos los recursos naturales de nuestro territorio”. Asimismo, destacó la coordinación entre administraciones para que proyectos de esta envergadura sean una realidad para los vecinos.
La inversión del proyecto asciende a 16,3 millones de euros, financiados con fondos europeos Next Generation. La actuación permitirá crear playas con arenales que alcanzarán entre 40 y 100 metros de ancho y busca obtener las máximas certificaciones de calidad y la distinción de banderas azules.
