Lo que comenzó como una concentración de encapuchados en Alginet terminó en una intervención policial y una investigación que ha dejado catorce hombres bajo sospecha por desórdenes públicos, amenazas y mensajes racistas.
Los hechos se remontan a enero, cuando un grupo ocupó varias calles próximas a la parada de metro de la localidad. Algunos de los participantes llevaban bates de béisbol, mientras otros arremetían contra el mobiliario urbano. Durante el recorrido se escucharon amenazas de muerte, gritos y expresiones dirigidas contra el colectivo árabe, además del lanzamiento de petardos de gran potencia.
La actuación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Local provocó la dispersión de los implicados, que abandonaron la zona en distintas direcciones. En ese momento se logró identificar a varios de ellos, una labor que se completó posteriormente gracias al análisis de grabaciones de seguridad. En el dispositivo se incautaron dos bates.
La investigación ha permitido identificar a quince personas relacionadas con estos hechos, entre ellas cinco menores. Uno de ellos, de 13 años, no tiene responsabilidad penal por su edad. El resto son hombres españoles con edades comprendidas entre los 13 y los 40 años.
A los investigados se les atribuyen delitos de desórdenes públicos y de incitación al odio. Las diligencias han sido remitidas al juzgado de Carlet en funciones de guardia y a la Fiscalía de Menores, dentro de una investigación desarrollada por el Puesto Principal de la Guardia Civil de Carlet.
