El conflicto por el cierre de un paso peatonal histórico en el Metro a su paso por l’Eliana ha dado un nuevo paso con la convocatoria de una concentración vecinal prevista para este sábado 4 de abril a las 12 horas en la estación del municipio.
La movilización, impulsada por la asociación vecinal Entre Vías, busca visibilizar el malestar de los residentes afectados por una actuación ejecutada por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) que, según denuncian, ha supuesto una ruptura en la conectividad del municipio y ha generado importantes problemas de movilidad en el día a día.
Un paso con más de un siglo de historia
El origen del conflicto se sitúa en la supresión de un paso peatonal con más de 130 años de historia, eliminado por FGV al considerarlo un “cruce entre andenes” que no cumplía con las condiciones de seguridad exigidas.
Sin embargo, los vecinos aseguran que la medida se adoptó sin participación ciudadana y de forma inesperada, lo que ha generado un fuerte rechazo social. Según denuncian, el cierre ha interrumpido el acceso directo a servicios básicos y ha obligado a modificar rutas habituales consolidadas durante décadas.
Un desvío cuestionado por su accesibilidad
Como alternativa, se ha habilitado un recorrido de aproximadamente 570 metros que, según los afectados, resulta “inviable y peligroso”. Entre las principales críticas, destacan que el itinerario no está adaptado para personas con movilidad reducida, presenta deficiencias en iluminación y genera situaciones de inseguridad, especialmente en determinados tramos.
Esta situación ha sido uno de los detonantes del malestar vecinal, que considera que la solución adoptada no responde a las necesidades reales del municipio.
Propuestas para una solución intermedia
Frente al cierre del paso, los vecinos plantean una alternativa que permita compatibilizar la seguridad ferroviaria con la movilidad urbana. Entre las propuestas destaca la recatalogación del cruce como paso a nivel peatonal, lo que permitiría regularizar su uso histórico bajo supervisión técnica.
Asimismo, proponen la instalación de medidas de seguridad modernas, como señales acústicas y luminosas, así como barreras, similares a las existentes en otros puntos de la red ferroviaria.
Estas propuestas cuentan, según trasladan, con el respaldo del Ayuntamiento de l’Eliana y con el aval de órganos consultivos que instan a estudiar soluciones que equilibren seguridad y necesidades sociales.
Protesta vecinal tras más de un año de conflicto
La concentración convocada este sábado llega tras más de 15 meses desde la ejecución de las obras, un periodo en el que, según la asociación convocante, no se han producido avances significativos ni señales de que la situación vaya a revertirse.
Bajo el lema de una movilización pacífica, los organizadores han animado a los vecinos a acudir con pancartas, silbatos, pañuelos o cacerolas para expresar su descontento por una actuación que, aseguran, “ha dividido en dos al pueblo”.
El conflicto pone de manifiesto la tensión existente entre las medidas de seguridad en infraestructuras ferroviarias y las necesidades de movilidad de los municipios, especialmente en entornos donde estos pasos forman parte de la vida cotidiana desde hace generaciones.
La protesta de este sábado será, previsiblemente, un nuevo capítulo en una reivindicación que sigue abierta y que mantiene movilizados a los vecinos de l’Eliana en busca de una solución consensuada.
