El nuevo centro de salud de Riba-roja de Túria sigue dando pasos adelante y ya entra en una fase clave de su desarrollo. La infraestructura, que supondrá una inversión superior a los 8,3 millones de euros, encara ahora la definición de su proyecto mientras se prepara el calendario para su construcción.
La primera fase de redacción ya ha sido aprobada, lo que permite concretar aspectos esenciales como el plan funcional del edificio, su diseño estructural y la distribución de los servicios sanitarios. El siguiente hito llegará previsiblemente este mismo mes con la aprobación del proyecto básico, paso previo a la solicitud de la licencia de obras.
El objetivo que se maneja es claro: licitar los trabajos después del verano para que las obras puedan arrancar en 2027. Para ello, las administraciones implicadas mantienen la coordinación con el fin de agilizar los trámites urbanísticos necesarios.
El nuevo centro de salud está pensado para dar respuesta al crecimiento de población de Riba-roja y a la mayor demanda asistencial que se produce en determinadas épocas del año. La instalación contará con una amplia cartera de servicios y reforzará la atención sanitaria en el municipio.
En concreto, el área de Medicina de Familia dispondrá de 10 consultas médicas y otras 10 de Enfermería, mientras que Pediatría contará con tres consultas y dos de enfermería pediátrica. También se habilitará un área específica para extracciones, tratamientos y pruebas diagnósticas, con cuatro salas, además de espacios para cirugía menor.
El centro incluirá, además, Punto de Atención Continuada, atención a la mujer, área de rehabilitación con gimnasio y servicio de trabajo social. En total, el edificio tendrá una superficie construida aproximada de 3.025 metros cuadrados.
Con esta nueva infraestructura, Riba-roja de Túria ampliará sus recursos sanitarios y contará con unas instalaciones modernas diseñadas para mejorar la atención a la ciudadanía.
