La comarca de Horta Nord ha cerrado febrero de 2026 con apenas 11 personas más en las listas del paro respecto a enero, situando el total en 14.688 demandantes. Pero profundizando en los datos de Labora, hay diferencias ostensibles entre municipios y una brecha de género evidente.
El refugio de los grandes: Paterna y Burjassot resisten
Mientras el resto de la comarca oscila, los dos gigantes de L’Horta Nord han sacado músculo este mes. Paterna, con su inmenso pulmón industrial, ha logrado reducir el desempleo en 22 personas, una ciudad que soporta la mayor carga de la comarca con 4.243 parados. Por su parte, Burjassot se apunta el tanto del mes: es el municipio donde más ha bajado el paro en términos absolutos, con 34 personas menos en las listas.
Sin embargo, no todo es alegría en los grandes núcleos. En el eje costero y residencial, la realidad es otra. Alboraya ha visto cómo 27 personas volvían a las listas de demanda, liderando los incrementos de la comarca. Una tendencia que se contagia a municipios como Rafelbunyol (17 parados más) o La Pobla de Farnals (15 desempleados más que en enero), donde el sector servicios parece haber perdido el fuelle con el que arrancó el año.
La barrera de los 45
El dato más demoledor del informe de febrero es, sin duda, el generacional. En L’Horta Nord, cumplir años es un factor de riesgo: el 59,6% de los parados supera los 45 años.
En municipios como Massamagrell, de sus 897 parados, 561 son mayores de 45 años. La proporción destaca en lugares como Albalat dels Sorells, donde los mayores de 45 (90 personas) triplican a los jóvenes menores de 25 (15 personas). Mientras el paro juvenil parece controlado en términos numéricos —con casos mínimos en Godella o Rocafort, donde apenas hay una docena de jóvenes buscando empleo—, el mercado laboral le está cerrando la puerta a la generación con más experiencia.
Un sector servicios que lo devora todo
L’Horta Nord ya no es la «huerta» en las oficinas de empleo. La agricultura es hoy un sector testimonial que apenas representa el 1,2% de la demanda, con cifras mínimas en municipios como Alfara del Patriarca, Vinalesa o Albuixech.
El verdadero dueño del tablero del empleo es el sector Servicios, que concentra a 75,8% de los demandantes (más de 11.000 personas). Esta dependencia genera una vulnerabilidad evidente en pueblos como Puçol, donde 665 de sus 879 parados dependen del sector terciario, o Tavernes Blanques, que a pesar de haber reducido su cifra en 16 personas este mes, sigue viendo cómo sus servicios no terminan de absorber la demanda femenina.
El recorrido por la comarca nos deja un mosaico de contrastes:
Los que mejoran: municipios como Foios, Meliana y Almàssera han logrado mantener a raya el desempleo con variaciones mínimas o ligeros descensos.
Las pequeñas subidas: Museros, Bonrepòs i Mirambell, Massalfassar o Emperador han sumado apenas un puñado de parados.
La anomalía: Rocafort se queda congelado. Ni una persona más, ni una menos en las listas respecto a enero.
El rostro femenino del desempleo
Para finalizar, el dato de la brecha de género: 9.065 mujeres buscan empleo en L’Horta Nord frente a 5.623 hombres. No importa el tamaño del municipio ni su color político. Desde Paterna hasta Alfara del Patriarca, hay una constante: ellas son las que más sufren la falta de oportunidades.
Los datos
Febrero 2026 cierra con 14.688 parados.
La brecha de género se sitúa en el 61,7% femenino.
Los servicios dominan el 75,8% de la demanda.
