La Guardia Civil ha arrestado a tres individuos relacionados con el cultivo ilegal de marihuana en viviendas situadas en las localidades de Nàquera y Serra. La operación se inició tras un accidente de tráfico ocurrido en mayo de 2025 en una urbanización de Nàquera, que motivó una investigación por parte de los agentes.
El 30 de mayo, una colisión entre dos vehículos en Nàquera llevó a la Policía Local a intervenir. En uno de los coches, conducido por un hombre de nacionalidad serbia, se encontraron múltiples garrafas de agua y restos de productos fertilizantes, además de un fuerte olor a marihuana, lo que alertó a la Guardia Civil.
Antes del accidente, el vehículo había sido visto varias veces junto a una vivienda de la urbanización que presentaba signos sospechosos, como ventanas cubiertas con toldos y una valla perimetral con protección que impedía la visibilidad desde el exterior. También se detectó a un hombre serbio en la zona, vinculado a robos anteriormente, quien en sus declaraciones afirmó ser estudiante y vivir allí con su pareja.
Las investigaciones continuaron con vigilancias discretas y la identificación de otro inmueble en Serra, donde también se percibía un fuerte olor a marihuana. Ambos domicilios presentaban conexiones eléctricas ilegales, confirmando las sospechas de cultivos de interior.
Con la autorización judicial, el 18 de diciembre se registraron las dos viviendas, donde se decomisaron 992 plantas de Cannabis Sativa en distintas fases de crecimiento, además de un gran número de equipos para el cultivo, ventilación, iluminación y fertilización.
Los tres detenidos, de 28, 31 y 55 años, todos de nacionalidad serbia, fueron arrestados por delitos relacionados con tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y defraudación de fluido eléctrico. Dos de ellos ya han ingresado en prisión. La vivienda en Náquera había sido alquilada con documentación falsa para evitar sospechas.
La estructura del grupo criminal estaba jerarquizada, con un primer nivel encargado de la dirección y logística, y un segundo nivel dedicado a la vigilancia y mantenimiento de las plantaciones.
La Guardia Civil de Bétera llevó a cabo la operación, y las diligencias se han entregado al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Llíria.