La Cova Dones de Millares recibirá una inyección de 168.032 euros por parte de la Generalitat para garantizar su protección física, mejorar su documentación y crear un gemelo digital del yacimiento. Este enclave de la Canal de Navarrés se ha consolidado como un referente arqueológico internacional gracias a su arte rupestre y a los recientes descubrimientos de un santuario romano subterráneo.
A través del Pla Restaura, los trabajos sobre el terreno incluyen la rehabilitación del acceso tradicional a la cueva, la restauración de los muros de piedra seca, la instalación de cámaras de videovigilancia y la renovación de la señalética. Estas medidas buscan asegurar la conservación del espacio y compatibilizar su estudio sin alterar los restos arqueológicos documentados.
El proyecto cuenta con una importante vertiente tecnológica para avanzar en la investigación del enclave. Los equipos científicos aplicarán técnicas de precisión como la fotografía hiperespectral, el escaneado láser en 3D, la fotogrametría y la topografía avanzada. Toda la información recopilada servirá para elaborar un gemelo digital de la cavidad, que se integrará en una plataforma de acceso público para divulgar el patrimonio entre la ciudadanía y facilitar el trabajo de los investigadores.
Un yacimiento con miles de años de historia continuada
Esta inversión responde a la excepcionalidad de los hallazgos registrados en los últimos años. Durante la reciente campaña de 2026, los arqueólogos han elevado a 120 el número de inscripciones latinas localizadas en el santuario romano de la cueva, situado a más de 200 metros de profundidad. Los estudios preliminares apuntan a un culto organizado en torno a una divinidad conocida como Domina, con un papel destacado de las mujeres en las prácticas rituales.
La relevancia de Millares en el panorama científico despuntó en 2023, cuando se catalogaron más de un centenar de pinturas y grabados con una antigüedad superior a los 24.000 años, lo que convirtió a la gruta en el mayor conjunto de arte paleolítico del este peninsular. Un año después, emergió el santuario romano junto a una moneda del emperador Claudio, y en 2025 se identificaron más de cien espeleofactos, situando a la cueva como el segundo yacimiento mundial más importante en esta disciplina.
Tras visitar la zona para conocer el alcance de las actuaciones, la directora general de Patrimonio Cultural, Blanca Camarena, ha subrayado la necesidad de adecuar este entorno. «Trabajamos para dotar al yacimiento de las condiciones de protección y estudio que requiere un enclave que sigue ampliando nuestro conocimiento sobre la ocupación humana», ha explicado. La responsable autonómica ha asegurado que las nuevas herramientas digitales garantizarán la preservación de la información para las generaciones futuras.
Ante la magnitud de los descubrimientos, la administración autonómica ya plantea la redacción de un Plan General de Investigación. Este documento funcionará como hoja de ruta para orientar las futuras campañas de excavación y profundizar en los múltiples usos que ha albergado la cavidad a lo largo de los milenios.