Los cerca de mil vecinos de Gátova desalojados el pasado viernes por el avance del incendio originado en Segorbe han comenzado a regresar a sus domicilios desde las 11:00 horas. La evolución favorable de los trabajos de extinción durante la noche ha permitido dar por estabilizado el fuego a las 7:25 horas, aunque la población deberá permanecer confinada en sus viviendas y consumir agua embotellada hasta que Sanidad analice la red de agua potable.
Entre las personas que regresan al municipio se encuentran los 37 residentes que han pasado dos noches alojados en el polideportivo de Bétera. Para garantizar la seguridad y permitir que los servicios de emergencia operen con fluidez, la carretera CV-25 entre Olocau y Altura continúa cortada al tráfico para los no residentes, con controles de paso establecidos en la vía.
El incendio, que abarca un perímetro de 18 kilómetros, ha calcinado 631,82 hectáreas del Parque Natural de la Sierra Calderona. En estos momentos, un operativo formado por 130 efectivos y diez medios aéreos trabaja en las labores de control y extinción, tras haberse rebajado el nivel de alerta y desmovilizado a la Unidad Militar de Emergencias.
En el casco urbano de Gátova no se han detectado daños en las viviendas, aunque las llamas sí han afectado a alguna nave o edificación diseminada fuera del pueblo que no constituye primera residencia. El suministro de agua embotellada para la población ya está garantizado mientras se realizan las analíticas correspondientes para restablecer el consumo del agua del grifo.
Los equipos de extinción centran sus esfuerzos en repasar los puntos calientes detectados mediante drones con cámaras térmicas. Pese a que las condiciones meteorológicas prevén una humedad relativa del 70 % y vientos del este y sureste de entre 20 y 25 km/h, las tareas continúan sin descanso sobre un perímetro perimetrado y sin apenas posibilidad de propagación, con la previsión de dar el fuego por controlado en las próximas 24 horas.
