El incendio forestal registrado en la provincia de Castellón ha provocado unos daños en el sector agrario estimados entre 35 y 40 millones de euros, según una primera valoración de urgencia elaborada por la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA). Las llamas han calcinado más de 2.000 hectáreas de superficie agraria, entre explotaciones agrícolas, instalaciones ganaderas, colmenas, invernaderos e infraestructuras, propagándose a lo largo de diversos barrancos.
El apartado con mayores pérdidas corresponde a la quema del arbolado, el coste de resiembra y el lucro cesante durante los años necesarios para recuperar la capacidad productiva, cuantificado en 18 millones de euros. Los cultivos más perjudicados son los cítricos, olivos, almendros, algarrobos, aguacates y huertos familiares, a los que se suman otros 10 millones de euros por la pérdida de cosecha actual y de futuras campañas.
En cuanto a las infraestructuras, los siniestros en invernaderos de flores, casetas de aperos, balsas, canalizaciones de riego y vallados alcanzan los 9 millones de euros. Por su parte, la ganadería y la apicultura sufren menoscabos valorados en 3 millones de euros debido al estrés de los animales, la destrucción de pastos y el impacto en la biodiversidad. A ello se añade que, durante la ola de calor, los agricultores no pudieron acceder a sus parcelas para realizar riegos o aplicar tratamientos fitosanitarios.
Reclamación de ayudas estatales y desbroce de cauces públicos
La organización agraria ha valorado las medidas laborales impulsadas por el Gobierno central a través del Real Decreto-ley 20/2026 y la rápida respuesta de la Generalitat Valenciana con el Decreto 114/2026, dotado con 67 millones de euros. Sin embargo, la entidad ha solicitado al Ejecutivo estatal que complete estas actuaciones con ayudas específicas para el sector. Los productores que cuenten con seguro agrario podrán complementar estas vías con las indemnizaciones que determine Agroseguro.
Asimismo, AVA-ASAJA ha vuelto a exigir un replanteamiento en las políticas de prevención de incendios y la supresión de normativas de la PAC que acumulan combustible en los montes. La asociación ha instado a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) a realizar limpiezas en los cauces de su competencia para evitar que la maleza extienda el fuego hacia las parcelas agrícolas. «Los barrancos abandonados por la Administración, llenos de maleza y cañas, ya agravaron las consecuencias de la DANA a niveles catastróficos y ahora expandieron el incendio a campos alejados de los montes», ha señalado el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado.