Monte Picayo, situado entre los municipios de Puçol y Sagunto, está experimentando un proceso de revitalización impulsado por Engel & Völkers Valencia. La compra del antiguo casino por un grupo empresarial, coincidiendo con el impulso generado por la futura planta de Volkswagen, ha reactivado el mercado inmobiliario y de inversión en esta zona con una oferta residencial de alto standing.
Este enclave singular, ubicado en la Sierra Calderona y con vistas privilegiadas al mar desde la montaña, tuvo su origen en los años sesenta como una urbanización de lujo. El hotel de cinco estrellas y el casino que se inauguró en 1979 hicieron de Monte Picayo un referente de prestigio y exclusividad, un lugar que atrajo a directivos de Altos Hornos, empresarios y figuras del fútbol valenciano. Tras el cierre del casino en 2014 y años de inactividad, la reciente adquisición del edificio por un grupo empresarial para instalar oficinas y promover un hotel de lujo ha marcado el inicio de una nueva etapa para la zona.
Alfonso Casillas, director de Engel & Völkers Valencia, señala que «el renovado interés residencial podría actuar como palanca de rehabilitación y actualización urbanística». La combinación de turismo de altísimo nivel, servicios corporativos y demanda de vivienda exclusiva está redefiniendo el valor económico y estratégico de Monte Picayo y sus alrededores dentro del eje Puçol-Sagunto.
El parque residencial de Monte Picayo está formado por viviendas de gran privacidad y tipologías que superan a otras urbanizaciones próximas. Predominan los chalés mediterráneos entre 200 y 400 m², con vistas al mar y a la Marjal del Moro, rodeados de pinos y con un microclima templado. Enrique Martínez, director de división en Engel & Völkers Valencia, comenta que «aunque Monte Picayo presenta una horquilla de precios amplia, el mercado se está definiendo claramente por su segmento prime, donde se concentra el mayor interés y el valor estratégico del enclave». Actualmente, muchas de las propiedades ofertadas superan el millón de euros, con villas independientes valoradas entre 1,4 y 1,65 millones, caracterizadas por su máxima privacidad y amplias parcelas.
La limitación de parcelas disponibles y su consolidado parque residencial aumentan la competencia por las ubicaciones más exclusivas y aceleran las operaciones inmobiliarias. La proximidad a las playas, la comunicación directa con Valencia y con el nuevo polo industrial, además de un entorno natural protegido, consolidan Monte Picayo como un lugar codiciado por ejecutivos e ingenieros que buscan residencias que combinan historia, paisaje y calidad de vida, a menos de 25 minutos de la ciudad de Valencia.