El panorama inmobiliario en Alzira ha dado un vuelco en apenas doce meses. Según los datos históricos de Idealista, el precio medio de la vivienda en la capital de la Ribera Alta ha experimentado un encarecimiento del 19,6% entre enero de 2025 y enero de 2026. Esta subida, que sitúa el metro cuadrado en los 1.154 euros, marca un punto de inflexión para una ciudad que se había mantenido como un enclave de precios moderados, pero que ahora se ve arrastrada por la inercia alcista que recorre toda la provincia de Valencia.
Este repunte no es un fenómeno aislado, sino la confirmación de que la demanda está buscando oxígeno fuera de la capital valenciana. Hace exactamente un año, en enero de 2025, el precio medio en Alzira se situaba en 965 €/m². El salto hacia los actuales 1.154 euros no solo representa un encarecimiento directo para el comprador local, sino que altera la posición de la ciudad en el mapa de la comarca. Alzira ha dejado de ser una zona de oportunidades para consolidarse como un mercado con una presión de demanda muy superior a la capacidad de renovación de su oferta actual.
Si echamos la vista un poco más atrás para entender la magnitud del cambio, las cifras de Idealista revelan que en enero de 2024 el precio en Alzira era de tan solo 866 €/m². Esto significa que, mientras que entre 2024 y 2025 el mercado creció de forma moderada, ha sido en el último ejercicio donde se ha producido la verdadera explosión de precios. En apenas dos años, el valor del metro cuadrado en el municipio ha escalado casi 300 euros, una progresión que ha transformado por completo las expectativas de inversión en la zona y ha reducido drásticamente el stock de viviendas asequibles.
Al contextualizar estas cifras con el entorno cercano, se observa que Alzira se está acercando a pasos agigantados a municipios con mayor tradición de precios altos. En Sueca, la influencia del litoral y el mercado de segunda residencia sitúan el precio medio en 1.278 €/m² según los registros actuales de Idealista. Aunque la diferencia sigue existiendo, la brecha se estrecha cada vez más debido a que el crecimiento anual de Sueca (17,9%) ha sido ligeramente inferior al de Alzira. Por su parte, en Algemesí, los precios se han estabilizado en una franja similar, rondando los 1.150 €/m², lo que confirma que el eje central de la Ribera Alta se ha convertido en el nuevo polo de interés inmobiliario.
Para analizar si esta subida es sostenible, es imprescindible cruzar los datos de mercado con la capacidad adquisitiva de los alcireños. La edición 2025 de los Indicadores Urbanos del INE, basada en los últimos datos oficiales de renta, sitúa los ingresos netos medios por habitante en Alzira en los 13.268 euros. Si comparamos esta renta con el incremento del precio de la vivienda, el veredicto es claro: el esfuerzo de compra ha aumentado significativamente. Mientras que los salarios crecen a un ritmo moderado, la vivienda lo hace a doble dígito, lo que empieza a alejar la posibilidad de compra para los perfiles más jóvenes y las familias con rentas medias.
En definitiva, Alzira se encuentra en una encrucijada económica. Ha pasado de ser el lugar ‘refugio’ predilecto por su equilibrio entre servicios y precio a ser una zona que comienza a dar señales de agotamiento por el lado de la accesibilidad. Con un metro cuadrado que ya supera con creces la barrera psicológica de los mil euros y una oferta que no parece frenar su escalada, la capital de la Ribera Alta se enfrenta al reto de seguir siendo atractiva para el residente de toda la vida sin morir de éxito en su intento de atraer a nuevos compradores.
Fuentes: Histórico de precios de compraventa de Idealista (enero 2024, enero 2025 y enero 2026) y Atlas de Distribución de Renta de los Hogares del INE (Indicadores Urbanos, Edición 2025).